13 de julio de 2010
13.07.2010

Cartas al director

13.07.2010 | 07:00


¿Nos damos cuenta de ello?

Aunque un millón de catalanes se hayan manifestado en contra de la sentencia dictada hace poco por el Tribunal Constitucional sobre el Estatuto de Cataluña, los independentistas son, en el mejor de los casos, sólo un 15% de la población catalana. El 85% restante no quiere la independencia. Creo que sería deseable que se respetara a esta abrumadora mayoría de no independentistas.
Además, lo que sí que queremos todos los catalanes es que, allí donde vivamos, se nos reconozcan las libertades más elementales de cualquier ciudadano. Para ello, es absolutamente indispensable que exista una separación real y efectiva de poderes. Por desgracia, justamente esto es lo que está en peligro en nuestros días. El poder político intenta calentar los ánimos de la población para acabar con la independencia del poder judicial. ¿Nos damos cuenta de ello? Adriano Sibecas. Málaga


Los piratas de las Caimán

Dicen en Europa que España está enferma. Estragada por tantos años de despilfarro y gastos suntuosos, expoliada por miles de sinvergüenzas de todo tipo. Desalmados que han arramblado con todo, engañado, mentido, vendido y saqueado todo cuanto se les a puesto a mano. Ahora, los que nos pastorean, dicen que tenemos que hincar más el lomo, meterle un par de agujeros al cinturón, conformarnos con menos dineros y olvidarnos de las gambas, que así salvaremos al país ¡jua!
Algunos banqueros, por ejemplo Botín (profético nombre), le suelta a una escudería de fórmula 1 ochocientos millones de euros para que los coches luzcan el logotipo del banco, mientras le soba el lomo al Rey, que pasaba por allí. Todo esto después de que sesudos analistas de la cosa llegasen a la conclusión de que había que atiborrar de pasta a estos que nos han hundido enarbolando la bandera pirata.
Y para rematar la faena estas dulces criaturas quieren que nos jubilemos a los 70 años, para pasar así directamente del trabajo al hoyo, ahorrando dinero y problemas.
Leí o escuché una vez, no recuerdo bien, que «si la mierda costase dinero, los pobres nacerían sin culo». Rafael Baeza Rodríguez. Málaga

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Crea tu propio Blog