29 de enero de 2011
29.01.2011
La Opinión de Málaga

Cartas al director

29.01.2011 | 06:00
Cartas al director
La agresión del Museo Thyssen a las calles de su entorno
Aunque aún no hayan terminado las obras en el futuro Museo Thyssen de Málaga ya es posible contemplar con estupor la falta de respeto que se ha tenido con el patrimonio y todo el entorno del antiguo Palacio de Villalón. Gracias al Museo Picasso Málaga se restauró y recuperó de manera ejemplar el renacentista Palacio Buenavista y el trazado y las calles de la documentada judería malagueña. El respeto a la ciudad histórica con la inclusión de edificios contemporáneos perfectamente adaptados hizo que sus arquitectos. Richard Gluckman, Isabel Cámara y Rafael Martín, fueran galardonados por el AIA, American Institute of Architecs. Los visitantes y malagueños, cuando hoy paseamos por el entorno del Museo Picasso, nos sentimos orgullosos y nos identificamos con su paisaje urbano. Nada de esto parece será posible en el entorno del Museo Thyssen ya que se ha intervenido sin tener en cuenta el trazado y la tipología del centro histórico malagueño. Junta a la Iglesia del Sagrado Corazón de Jesús, obra de Guerrero Strachan ha aparecido un gran muro que parte del museo y dialoga violentamente con la bella fachada neogótica. Las soluciones podrían haber sido varias, como un edificio acristalado o transparente que hubiese dejado ver o reflejar la iglesia. En la esquina de calle Compañía con calle Los Mártires han demolido un edificio con cierro que estaba perfectamente integrado en el entorno para dar paso a otro «edificio esquina» de cemento. Pero donde la agresión es mayor es en calle Los Mártires. El centro de Málaga se caracteriza por la combinación de elegantes calles abiertas tras la desamortización del XIX y calles estrechas con edificios del XVIII que aún conservan la trama medieval. La calle de los Mártires era una de ellas. Una de las calles con más encanto de Málaga, en la que se respiraban siglos de historia y tradición con edificios del barroco con pinturas murales y hermosos cierros del XIX. Todo este encanto se ha perdido para siempre con la violenta aparición de los muros de la parte trasera del Museo Thyssen. No se ha tenido en cuenta el entorno y se ha diseñado como si se estuviese interviniendo en un inmenso solar y no en el corazón de Málaga. Es posible ver el tratamiento de trasero del museo  en las grandes puertas, más propias de naves de un polígono que de un casco histórico protegido. Es cierto que la calle estaba degradada y con edificios deshabitados, pero si se recuperó el entorno del Museo Picasso (judería) también se pudo recuperar éste. Aquí no hablamos de arquitectura contemporánea versus pastiche, sino directamente de arquitectura mediocre. Una vez más lo que es una gran aportación a nuestra cultura, el Museo Thyssen, se convierte indirectamente en una grave agresión al patrimonio malagueño.
 
Salvador García Aranda. Presidente de la Asociación Málaga Monumental
Málaga
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