07 de julio de 2011
07.07.2011
La tribuna

El paraíso de la buena vida para las madres

En Noruega las mujeres tienen asistencia sanitaria adecuada en todos los partos aparte de otras ventajas

07.07.2011 | 07:00

Ahora que llega el verano, he descubierto navegando por ahí, que el paraíso esta en Noruega, no en las maravillosas playas de arena blanca de la Riviera Maya. El paraíso esta en un país nórdico, en su naturaleza, en el mar, en la belleza de los fiordos, en la cultura vikinga y su comida y he descubierto que es el paraíso soñado, porque es el mejor país para ser madre, según el informe del año 2011 de Save the Children sobre el estado de las mujeres en el mundo.

En Noruega, mi nuevo paraíso, las mujeres tienen asistencia sanitaria adecuada en todos los partos, la educación esta garantizada hasta los 18 años y la media de vida de una mujer se sitúa en los 83 años . La calidad de vida para una familia en Noruega es muy alta (y no me refiero a la calidad de vida a la que siempre recurrimos los malagueños al decir lo bien que se vive en nuestra ciudad). Me refiero a que las ayudas gubernamentales para formar una familia son muy importantes, la educación goza de un nivel muy alto y las posibilidades de vivir en la naturaleza la convierten en el lugar idóneo.

Las noruegas cuentan con un permiso de maternidad de 56 semanas, casi la totalidad de la población femenina tiene un nivel alto de educación y la igualdad de salarios con el hombre esta plenamente garantizada. Sorprendentemente los propietarios de la dieta mediterránea no somos el paraíso soñado, a pesar de la siesta, el tinto de verano y el maravilloso tiempo del que disfrutamos. No somos el paraíso soñado porque nos encontramos en el puesto número 12 con respecto al resto del mundo. Pero lo sorprendente es que se nos pone la cosa bastante peor, si nos comparamos solo con los países de la Unión Europea y comparamos otros factores. Si tenemos en cuenta solamente a Europa y las ayudas que recibimos las madres (y los padres ), nos colocamos a pasos forzados en el antepenúltimo puesto.

¿Por qué este descalabro? porque si analizamos en cada país de la Unión Europea una serie de factores que son: los organismos existentes dedicados a la familia, el porcentaje que se dedica del PIB para las familias, la universalidad de las ayudas, las ayudas por nacimiento, las ayudas para el cuidado de nuestros hijos, y las medidas adoptadas para una verdadera conciliación laboral y familiar, nos colocamos a la cola de Europa. De los 27 puesto nos corresponde el puesto 25.

Y creo que ese puesto nos lo merecemos porque no existe una política adecuada hacia las familias por parte de nuestros gobernantes y es ese el motivo del brutal descenso de natalidad en nuestro país en las últimas décadas. Y digo esto porque aquí en España del permiso de paternidad exclusivo para los padres de 4 semanas que tienen los noruegos, y que se toman el 70% de ellos, ¡ni hablar! eso a nuestros gobernantes les debe sonar a chino. A nuestros gobernantes, de que esa sea una efectiva medida para que el padre se responsabilice desde el primer momento del cuidado y educación de los hijos, ¡ni hablar! Aquí nos basta con reformar el Código Civil y establecer que tenemos que repartir las tareas. Es de risa. ¿verdad?

Bueno y si a alguien ( como en el resto de Europa) se le ocurre hablar de la necesidad de un Ministerio para las familias, ¡ni hablar! Aquí teníamos un ministerio para la igualdad pero no tenía competencias, ni ganas de hacer nada por las familias, pilar básico de nuestra sociedad. Estamos en el puesto 25, eso para que lo entiendan nuestros hijos es muy deficiente. Necesitan ustedes no mejorar sino hacer algo decente.

Eso sí, como madre española, por ser positiva, que no noruega, me siento afortunada de no haber nacido en el infierno, que en este ranking se lo llevan las madres de Afganistán y me siento afortunada de que mis gobernantes estén preocupados por la globalización de la economía, y por la crisis. Aunque tengo que confesar que me sentiría mas afortunada si la preocupación de mi gobierno fuera equiparar los derechos sociales, no solo algunos, al resto de los países europeos.

Y me refiero a que de manera eficaz se nos facilite la tarea de ser padres, instaurándose no una sino todas y cada una de las medidas necesarias para traer hijos al mundo y facilitar una conciliación verdadera entre el trabajo y la familia. Mientras alguien mira hacia Europa. Aquí las madres y los padres podremos ir ya de nuevo a 120 por las autovías para dejar a nuestro hijo de 5 meses, que tiene fiebre, con los abuelos porque tenemos un juicio en 30 minutos. Y también podremos llegar al juzgado con esos locos bajitos, que están de vacaciones y llenar de inocencia, luz y color nuestro lugar de trabajo, hasta que nos den las vacaciones. Hasta que nos den las vacaciones y podamos ir al paraíso que he descubierto. Noruega, el paraíso para las madres.

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