20 de octubre de 2016
20.10.2016
Málaga de un vistazo

Académicos en guerra

20.10.2016 | 05:00

La Real Academia Española de la Lengua, esa que «limpia, fija y da esplendor» al castellano, se ha unido a la moda de sacar la ropa sucia a la calle. Arturo Pérez-Reverte, el chico malo de la clase, y Francisco Rico, un catedrático que se dedica a la literatura medieval y renacentista, se han cruzado algunos artículos de opinión. Los dos últimos en El País. Los académicos, como si fueran dos tronistas de Mujeres y hombres y viceversa, o dos muchachos recién salidos de su cita en First dates, se tiran los trastos de ida y vuelta para asemejarse al famoseo televisivo.

Cada uno a lo suyo. Rico, el ficticio novelista verdadero de Javier Marías, acusa a Reverte de querer acogerse al amparo de la RAE después de haberle atizado en sus artículos; Pérez-Reverte, por su parte, deja en bragas a Rico, al que parodia denominando «autor del Quijote».

Reverte, que tiene la mala leche del que ha sobrevivido a cubrir alguna guerra en el escenario principal, se pone estupendo y acusa a Rico de tener únicamente motivaciones crematísticas en la Real Academia. Es decir, que el autor de la saga Alatriste pega cañonazos acusando a Rico de ser un pesetero y, lo que es mejor, amenaza con bombas nucleares en los siguientes términos: «Quizá en otro artículo, más adelante, si es que el profesor Rico me anima a ello, pueda extenderme con espantables y jamás imaginados detalles sobre el asunto».

A la RAE lo que le faltaba es explicitar sus cuitas internas. Una entidad con más de trescientos años de historia y que está continuamente en el punto de mira por sus discutibles decisiones. Hay una cosa clara: si Pérez-Reverte tiene carnaza la hará trizas hasta que el pedazo más grande sólo se le quede entre los dientes.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Crea tu propio Blog
Enlaces recomendados: Premios Cine