03 de junio de 2017
03.06.2017
En corto

Tranquilo, Jim, sólo es hartazgo

03.06.2017 | 05:00

Todos somos actores, pues representamos mejor o peor un papel, y ser coherentes de veras con él es lo que nos hace auténticos. Hay gente que no lo sabe, pero eso quiere decir sólo que su papel es un movimiento involuntario, como los del corazón o el intestino. Luego están los actores profesionales, capaces de representar otro papel distinto del propio. Dentro de estos se encuentra el llamado caricato, que desempeña un papel de modo tan exagerado que se le ven las costuras a la máscara, y el espectador disfruta al verla moverse fuera de la mascarada natural del cuerpo. A esta clase pertenece, con excelencia, Jim Carrey, que ahora dice, según leo, que ya no quiere ser Jim Carrey. Es nada más el gran cansancio de la máscara, que en su caso estará más justificado pero lo siente todo el mundo al mirarse al espejo después de levantarse y pensar con resignado tedio «pero bueno, ¿todavía sigues ahí?».

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