07 de abril de 2018
07.04.2018
Porque hoy es sábado

He-Man

07.04.2018 | 05:00
Cristina Cifuentes, en un acto del PP.

Fue el tiempo que pasaste con tu máster lo que lo hizo tan importante. Caminando en línea máster no puede uno llegar muy lejos. Sólo con el máster se puede ver bien; lo esencial es invisible a los ojos. El Principito se publicó en abril de 1943, así que ahora se celebra el 70 aniversario de uno de los libros más traducidos y vendidos de la historia. A pesar de ello y del profundo calado de sus frases, algunas solo infantiles en apariencia, no he conseguido escribir aquí las palabras: rosa, recta y corazón, sin que se les superponga como mosca cojonera la palabra máster...

Los nuestros

Cada vez que un partido dice: «tenemos que defender a los nuestros», como dijo ayer Cospedal en el precalentamiento de la convención nacional del PP en Sevilla, ¿qué está diciendo en realidad? El hooliganismo no es propio de la política –ya sé que lo es, pero no debe–, La política es servicio no refugio. Por eso esa es frase para una final de Champions no para un discurso de partido. La frase de un dirigente político, sea o no secretario del partido que sea, debería ser ésta: tenemos que defender a la sociedad. Y eso debe ser así por definición, aunque para muchos suene a cuento. Por ejemplo, al cuento de Blancanieves y los 7 másters.


Ella

Con ella llegó el escándalo. Lo decían de la actriz Zsa Zsa Gabor, que murió hace poco más de un año, en 2016, cuando tenía ya casi 100, tras haber tenido famosos amantes y nueve maridos. La rubia actriz se hizo famosa por su físico; por su jovencísima presencia en la imponente Sed de mal (Orson Welles, 1958), por su conservadora pero escandalosa vida, el par de tortas que les soltó a sendos policías en dos momentos de su vida y por frases como éstas recopiladas en Vanity Fair tras su muerte: «Quiero un hombre que sea amable y comprensivo, ¿acaso es demasiado pedir a un millonario?», «Nunca he odiado tanto a un hombre como para devolverle las joyas», «Una chica debe casarse por amor y seguir casada hasta que lo encuentre», «Me van los tipos intelectuales, lo saben todo y no sospechan nada» o «Nunca es igual de fácil hacer feliz a tu pareja como hacer que lo sea la de otro».

Bruxismo

No sé si es verdad que fue Zsa Zsa una de las que dijo también esta frase: «Que hablen mal de mí, pero que hablen». Para su desgracia, y por mucho bruxismo que contenga su defensiva sonrisa, ni el máster en escándalo público que ha llegado con Cifuentes ni que hablen mal de ella lo habría preferido nunca la aún presidenta de la Comunidad de Madrid. Ni en sueños, que hoy se le han convertido en pesadillas donde se le aparece de manera recurrente He-Man. El máster del universo se le debe de aparecer amenazador, espada en ristre, pero con el rostro del rector de la URJC repitiendo, una y otra vez, lo que ha dicho en la última comparecencia de este otro máster de posgrado sobre la condición humana que la universidad está impartiendo gratis a toda la ciudadanía: no hay acta, no se puede confirmar que se defendiera el máster y no hay memoria del trabajo de Cifuentes. O sea, que volvemos al no presentada del principio.

Renacimiento

Vino a decir el jueves el entrenador del Málaga que los suyos se enfrentaban al partido contra el Dépor con la moral más alta que nunca. «Anímate tú o no te anima nadie», cantábamos en broma hace años un malaguista de sentimiento, el actor Antonio de la Torre, entonces periodista, y quien esto escribe, cuando la cosa pintaba mal. Puigdemont liberado, retuiteaban los indepes al mismo tiempo, intentando que el juez alemán pareciera tan independentista como ellos. Los memes de Cifuentes atiborrando las redes. La trifulca entre nuera y suegra emitida desde todos los ángulos posibles con el Rey y su infantil heredera de por medio. «Anímate tú o no te anima nadie». En la bien organizada cita popular en Sevilla parecía tararearse eso, al son de la vibrante sintonía del partido que sonaba en un moderno hotel tipo Guggenheim, el lugar elegido para la convención, cuyo nombre se ha convertido en un ineludible reto para el abismo al que se asoma el PP: Renacimiento.

Aurora

Y termino bailando y cantando. No la letrilla del anímate tú..., sino la del éxito Tú conmigo, yo contigo de Morat y Álvaro Soler. Porque no recuerdo que se hubiera ido más lejos ni con más corazón en una iniciativa como la que apadrina la fundación que puso en marcha Andrés Olivares, en el nombre de su hijo Luis. «Que la sociedad vea que más allá del dolor también nos lo pasamos bien en el quirófano es una idea preciosa» Lo es, querido Andrés, lo es. Tienen que ver el vídeo en el que cirujanos, auxiliares, personal del Materno Infantil de Málaga baila e interpreta el trasiego habitual desde que un chiquillo –una chiquilla preciosa, en este caso– llega al hospital a recibir un diagnóstico que conlleva una intervención quirúrgica. La idea partió de la anestesista Aurora García, por quien, humildemente, me quito el sombrero. ¡Chapeau!... porque hoy es máster, perdón, digo... Porque hoy es sábado.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Crea tu propio Blog