11 de abril de 2019
11.04.2019
Al margen

El odio táctil: internet

11.04.2019 | 05:00

La ilusión mira con los ojos de la imaginación, camina desenvuelta y harta de los presentes desgastados crea futuros. ¿La ilusión es una mera conjetura de las emociones? El principio de una ilusión lo sabemos, la bella dama nunca nos niega favores. Siempre nos brinda la ocasión de estar juntos... En cada ilusión hay un deseo íntimo; ilusionarse es autorizar al tiempo a dar rienda suelta en un plano no conquistado... Al llegar la noche sueños e ilusiones copulan en la misma alcoba, los cuerpos reposan en silencio y la mente se pone a gritar. Es preciso profundizar con respeto en el mundo de las ilusiones, no lo sabemos, pero ellas tienen la capacidad de despojarnos del despotismo del ego y mostrarnos el camino del deseo, la carencia y la añoranza.

Es menester recuperar la ilusión, entre la tristeza adolece la vida, el presente es tan austero que al ser vivido nos recorta tiempo. Al futuro le gusta oír narraciones de amor, saborear el gusto del porvenir, contemplar el semblante de la lucha y la entrega de la necesidad.

La belleza carnal se percibe a través de los sentidos.

Pero al huir de la contemplación, nace otra belleza: ¿se llama hermosura?

Dijo Garcilaso que todo lo que enciende el corazón lo refrena. ¿Nos asusta sentir?

Amor: dile a tu corazón que lamentas no ser valiente, que te sientes perdido en medio de tus limitaciones y que, aunque amas con el pensamiento, no te arriesgas a amar con todo tu ser. Amor: deberías pensar en esta fantástica oportunidad que te ofrece la vida para mejorar como persona, porque el amor necesita comunicarse en el único idioma que conoce: el beso, la caricia, el roce, el olor, la mirada€

Amor: ahora somos adultos pero cuando te apareces, nos comportamos como niños, tenemos miedo de ti y, a la vez, te anhelamos. Nos castigamos tanto mentalmente que repetimos amor, amor, amor€ Tantas veces, como lo hacíamos como cuando cometíamos una falta de ortografía y el maestro nos castigaba. Amor, no dejes que la razón directa y 'honrada' me quite la tentación de anhelarte, el amor irradia vida y, por lo tanto, vivir es amar. No anotes los sentimientos, amor, vívelos.

Las creencias de otras personas no te harán feliz, los mensajes subliminales de la piel y el aliento, sí. Amor: en la vida, el único viaje infinito lo conocí montada en un beso.

Vaya, me he vuelto a poner intensa...

En otra sala de la vida se expone la realidad, hileras de acontecimientos que nos hacen rechinar los dientes a diario. En las redes sociales, a diario, se consigue la indignación, también a través de algunas aplicaciones: whatsApp. Somos tan rápidos satisfaciendo el odio, que somos capaces de abrir la puerta del patíbulo varias veces al día. Claro, ¿les suenan esas cadenas de whatsapp que unos días piden la cabeza de un político y otros el boicot de un supermercado? No, no contrastamos las noticias, nos da lo mismo enlosar a unos o a otros, el caso es indignarse.

Queridos lectores: el odio corre deliberadamente por nuestras pantallas, no descarguemos nuestras frustraciones en el amplio 'mundo' de internet.

Yo decido las cosas por las que me indigno, ningún grupo de whatsApp, ni ningún tuit, me induce al odio gratuito. Hace pocos días, un amigo psiquiatra me dijo: «Estamos viviendo las mayores crisis histéricas de la historia». Razón no le falta.

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