19 de abril de 2019
19.04.2019
La Opinión de Málaga
Porque hoy es Viernes Santo

Y porque llueve...

19.04.2019 | 05:00
La estampa de la calle Larios ha cambiado con el nuevo recorrido.

Cae un niño en Coín. Más llanto. Las carga el diablo, te entran ganas de decir. Sean o no de perdigones, las armas las carga el diablo. Que lo sepan algunos que van de políticos. Y pasó hace tan poco algo parecido por Sevilla. El chiquillo aquel sólo de cuatro años, hace un par de meses, en una cacería en una finca de Guillena. Murió. Las carga el diablo y los niños son todos ángeles todavía. Ahora abrigarles el alma a sus padres. Eso queda, una vez más. Y llovía...

Itinerarios cambiados


Pero aunque llueve, chispa más o menos, casi todo vendido está en Semana Santa, a pesar del nublado y del llanto. Aunque Alcántara ya no está en Málaga. Y era Málaga Alcántara. Lo mejor de cómo Málaga era. Sin embargo, Málaga, dicen cada vez más malagueños, ya casi no es. Lo último, tras el derribo del palacete de los condes de Benahavís, después pensión La Mundial, ha sido la polémica por la futura remodelación de la Tribuna de los Pobres. Aunque parece que da marcha atrás en ese asunto. Lo interesante es que, con más razón o menos, hay malagueños que se preocupan por lo que le pase a su ciudad, no sólo miran históricamente para otro lado como si cada transformación a peor fuese inevitable. A todo esto, esta Semana Santa, sin la Alameda, cuyas posibles farolas imposibles también están dando juego, hemos empezado con los itinerarios cambiados.

Málaga sin Málaga


Los itinerarios enfrentados a los del recuerdo y su costumbre. Ver bajar los tronos por Larios para irse por Martínez. Otra de las calles 'prohibidas', a propósito. Sólo para abonados. Málaga cada vez más tapada para quien no paga su silla. Como el error de poner esas vallas metálicas en otras intersecciones del centro de la ciudad por las que siempre se ha callejeado para ver las cofradías por el recorrido oficial. Ahí han quedado esas imágenes de gente agolpada contra esa especie de jaula, que tanto juego han dado a vecinos de verdad y a tanto trol en las redes sociales. Malagueños a los que liberará el Rico, decía un acanallado pie de foto (El Rico, que al menos pudo procesionar por su barrio victoriano un rato, tras liberar al preso, bajo la amenaza de la lluvia que ayer retrasaba las salidas).

Vaya valla


Las tribunas de la plaza de la Marina han sido otro ejemplo de lo que ha salido mal. La Agrupación de Cofradías es posible que haya ganado en organización para favorecer a las hermandades, y hay aciertos claros, pero quizá pensó poco en los demás, en la ciudad por la que transitan y a la que deben seducir cada vez más. Ellos también son ciudad, qué duda cabe, pero no la totalidad, en la que hay que pensar. Incluso a la hora de ocupar la calle cuando no es Semana Santa con tanta celebración y traslado sobre lo que, quizá, también convendría reflexionar. Málaga no son las cofradías. Son las cofradías las que son de Málaga. La Semana Santa en Málaga es salir a la calle a ver procesiones. Cuidado con que entre los cambios, el turismo, las obras, las tribunas, merezca la pena más verlas por la pantalla. Y, al final, entre tanta valla la gente no vaya...

Pocos valen


Estamos en campaña, además. Presión, oportunidad, tentación, estrategia, pasión y ya veremos si castigo electoral y a quién beneficiará. O no. Porque ya parece que casi todo da igual. Tras un borbotón de rabieta oral todo se diluye. Con menos votos que antes se puede conseguir más. Y hay gente pa tó entre quienes votan, incluso gente pa ná que les valen igual. A eso le han pillado el truco los que no hacen política sino que la aprovechan. Dicen o hacen algo, sin cortapisa. Si no funciona, lo cambian sobre la marcha. Estos son mis principios, decía Groucho con sorna envenenada, pero si no le gustan tengo otros. Y como si no hubiera pasado nada. A lo mejor por eso se han quitado ya esas vallas ciudadanas. Otra cosa es que ya no se pueda quitar un rascacielos en el morro una vez plantado. Pero eso es otra cosa. Habrá un debate con los candidatos al Congreso el viernes que viene en el puerto, a propósito. Y siempre son buenos los debates.

Toreo de salón


Por eso Sánchez debería ir al de Antena 3 y no rajarse. Y por supuesto por eso debería haber dicho antes que sí al de la televisión pública, que pagamos todos. Debería estar legislado. Pero las estrategias son obvias. A Sánchez no le interesa el debate a cuatro. Le interesa sentarse junto a Abascal para que quede clara la diferencia. Aunque eso beneficie también a Abascal. Pero cuando la junta electoral apea al quinto de la tarde, arriesgarse cuando ha aprendido de Rajoy lo que tanto le criticaba, que menos es más, no le conviene a su estrategia. Y ahora está desnudo y trota como un sobrero por la plaza catódica, devuelto al toril de TVE, aunque a la fuerza. En vez de ser el bravo que se mida con los demás y en cualquier plaza. Pero no conviene el símil vacuno... Porque hoy es Viernes Santo.

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