27 de abril de 2019
27.04.2019
La Opinión de Málaga
20 años de La Opinión

Otro modelo es posible

27.04.2019 | 11:45

Quiero agradecer, en primer lugar, a La Opinión de Málaga y al grupo Prensa Ibérica su invitación a participar en este número especial dedicado a conmemorar los veinte años del rotativo malagueño. Pese a que han pasado apenas dos meses desde mi llegada al nuevo Gobierno, no he querido dejar pasar la oportunidad que me ha brindado su director, José Ramón Mendaza, de poder acercarme a los lectores de este periódico que se presentaba, hace 20 años, como «la renovación del periodismo malagueño».

Hoy sigue defendiendo esa máxima desde su plataforma digital, afrontando la radical transformación que ha supuesto para la prensa escrita la irrupción de la economía digital. Confío en que dentro de otros veinte años sigamos hablando de que la mancheta malagueña sigue a la vanguardia de la renovación y adaptándose a las demandas de los nuevos lectores.

Desde 1997, como inspectora de Trabajo en la provincia en la ciudad, he tenido tiempo suficiente para adaptarme a su pulso diario. Desde entonces este rotativo ha estado presente en la transformación urbana de la ciudad con la puesta en marcha de grandes infraestructuras, en la inauguración de museos que ha supuesto una ingente actividad cultural para los ciudadanos, y en un nuevo concepto de ciudad destino mundial de turismo cultural, presentes también en la celebración de las tradiciones malagueñas, en los avances tecnológicos y en la innovación científica.

Son acontecimientos que animaron las charlas en la calle y las portadas de los rotativos, y muchos más que en este número especial serán analizados detalladamente. Pero también quiero referirme a los cambios que ha vivido Málaga en su economía, y sobre todo en el empleo.

El contexto económico de aquel año 1999 estuvo marcado por el incipiente boom inmobiliario. La provincia había resistido el periodo recesivo posterior al 93 gracias al empuje de su sector turístico, al que se incorporaba ahora un sector de la construcción con tasas de crecimiento en su Valor Agregado Bruto del 14% anual, y que en el empleo tuvo una más que destacable repercusión, con ritmos anuales de descenso del paro provincial de entre el 13 y el 14% (frente al 3,9 actual), y una más que positiva incorporación de 28.000 nuevos ocupados al mercado de trabajo.

El dato que mejor pone de manifiesto lo que ha ocurrido en estos años tenemos que observar la distribución de los ocupados por sectores. En la última década, único periodo que el INE nos permite comparar tras el último cambio metodológico, la construcción ha pasado de tener un peso del 15,6% del total de la ocupación a solo un 9,2%, expulsando del mercado laboral a 36.000 trabajadores que el final de la crisis no ha recuperado.

La pregunta evidente ante estos datos es cuál es el camino por el que debemos transitar, qué pasos que hasta ahora no se han dado hay que dar, y lo cierto es que la brevedad de un artículo no es, quizás, el canal más adecuado para abordar un tema de este calado.

Desde el nuevo Gobierno, nos hemos marcado como meta la dinamización económica e industrial de Andalucía, desde el convencimiento de que la generación de empleo, nuestro principal objetivo, requiere medidas que reactiven la economía, consoliden el tejido industrial y favorezcan la captación de nuevas inversiones en nuestra tierra.

Tenemos el deber de hacer atractiva Andalucía para los emprendedores y para que el talento se asiente y fidelice. Tenemos que recuperar la confianza en una Administración eficaz, al servicio de todos los ciudadanos. Retos todos ellos que merecen toda nuestra atención.

Ya hemos dado algunos pasos como la creación de una Comisión Interdepartamental para la promoción de la industria en Andalucía, y desde el ámbito competencial de esta Consejería, queremos mejorar la efectividad de las políticas activas de empleo a través de evaluaciones que servirán para aplicar medidas más eficaces, al tiempo que recuperamos una política clave como es la Formación para el empleo. Asimismo, apostamos por medidas de apoyo a los autónomos y los emprendedores, fuente de creación de empleo que necesita de una Administración más ágil y con menos cargas burocráticas.

Son sólo algunas pinceladas de todo un proyecto que afrontamos desde la convicción de que otro modelo económico es posible en Andalucía. Y en el que Málaga jugará un papel protagonista, como no puede ser de otra manera.

*Rocío Blanco es consejera de Empleo, Formación y Trabajo Autónomo

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