01 de mayo de 2019
01.05.2019
20 años de La Opinión

Mi carrera, paralela a La Opinión

01.05.2019 | 11:05

Mi primer recuerdo de La Opinión de Málaga fue en su terraza. Mejor dicho, en la azotea. Llegamos a calle Granada, con la medalla de oro del Campeonato del Mundo Júnior de Lisboa, con el pelo pintado de amarillo, y allí estaba el edificio imperial de la sede. Subimos Berni, Germán y yo y nos hicimos unas fotos que aún guardo en aquella terraza desde la que se ve la Catedral. 

Desde entonces, La Opinión y su color verde han seguido mi vida y la del Unicaja, contando éxitos y derrotas, y reflejando el día a día de nuestro equipo. Siempre me han tratado con cariño, incluso cuando no iban bien las cosas. Algún palito me dieron Emilio y Fali, pero con el tiempo comprendí que formaba también parte de su trabajo. Con La Opinión compartí viajes por Euroliga y ACB. Vivimos la Korac de 2001, la Copa de 2005, la Liga de 2006, la Final Four de 2007... vaya años de inolvidables recuerdos. 

La Opinión contó mis aventuras, mis renovaciones y también estuvieron presentes cuando emprendí aventuras en solitario con mi web o me marché a Moscú a jugar. Desde allí, el periódico se me hizo más ameno y, sobre todo, se convirtió en un fiel aliado para informarme de lo que pasaba en Málaga. Era la primera vez que me marchaba de casa para jugar al básket y tener el periódico a un click del ordenador fue realmente importante para mantenerme cerca de la ciudad y, también, del equipo que siempre será el mío. 

Volví a España a jugar y siempre sentí el calor de La Opinión, sus llamadas para hacer entrevistas o para charlar un rato. Son muchos años y ahora, desde Hungría, donde sigo jugando al baloncesto, sigo estando cerca de Málaga gracias al periódico. Desde el móvil, eso sí, más fácil y rápido. Veo sus vídeos de los partidos, sus opiniones y sus crónicas. Y puedo conocer cómo va Málaga y mi Marbella del alma. 

En estos 20 años han coincidido, cosas del destino, mi etapa íntegra como jugador y el nacimiento y el crecimiento de La Opinión. Desde el Mundial Júnior a los éxitos en el Unicaja a las medallas con la selección española. Hemos llevado vidas paralelas que seguro seguirán juntas. Si no es como jugador, sí como empresario, con las apuestas que he hecho junto a mis socios en el Grupo Premium por los restaurantes Batik, Yuba o La Fábrica Cervecera del Soho Málaga. Larga vida a estos proyectos míos y larga vida a La Opinión de Málaga. Ojalá que haya otros 20 años más de éxitos conjuntos. 

*Carlos Cabezas es jugador de baloncesto

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Crea tu propio Blog