24 de mayo de 2019
24.05.2019
Málaga de un vistazo

Hasta la vista

24.05.2019 | 05:00
Hasta la vista

Han asistido ustedes, amables lectores, con cortesía inmerecida, a mis soflamas de viernes desde esta columna de La Opinión de Málaga. En mi descargo diré que nunca he creído tener nada interesante que decir y que, como cláusula general de seguridad y por si acaso, nadie en su sano juicio me iba a dar la oportunidad de hacerlo. Grave error. Como en las películas de catástrofes, lo que parecía razonablemente imposible ocurrió y, contra todo pronóstico me prestaron una caja, la coloqué en una esquina sombreada del Jardín de los Monos y me puse a hacer malabares de trescientas quince palabras, formando parte de tan grande, divertida y variada compañía como es este periódico. Siempre pensé que cada columna era la última y que se impondría la cordura, pero no. He sido, por el contrario, deudor agradecido de la siempre amable atención de Alfonso Vázquez, de la tutela permanente de Javi Lerena, de la cercanía del «Dalai» Loma y de tantos profesionales del medio que hacen de él un entero, o entero y medio.

Me bajo en esta parada con una sensación extraña respecto a esta Málaga que, en sección compartida, mirábamos de un vistazo. Es la sensación de encrucijada, de estar en un momento en el que es necesario tomar determinadas decisiones en esta ciudad, sin volantazos pero con determinación, como cuando notas que la rueda está ya rodando por el arcén. Que la Málaga a la que se aspire sea una gran ciudad y no una ciudad grande formada por un centro esclerotizado rodeada por unos barrios a los que sólo se acude a recaudar fondos y votos. Que haya grandes proyectos, sí, pero de uno en uno y con más cuerpo que una foto en un programa electoral. Para todo eso es necesario un cambio no sólo en cómo se manda sino también en cómo somos los mandados. Ojalá.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook

Más información

Crea tu propio Blog