12 de junio de 2019
12.06.2019
El palique

Ruido en el gallinero

Ayer se repartieron los sitios de los grupos políticos en el Congreso. Y se armó el follón: que Cs dice que no quiere estar a la derecha

12.06.2019 | 05:00
Rufián y Sánchez, en el Congreso.

Los socialistas y Podemos han hecho valer su mayoría para distribuir a los grupos políticos en el Congreso. Ni en los colegios hay más broncas.

Han mandado a Vox al gallinero, junto a nacionalistas y bildutarras. El roce hace el cariño, pero le da al cronista que Abascal no va a pedir ni la hora a un diputado abertzale mal encarado. En un ascensor de un vecindario cualquiera, el vecino facha y el vecino rojo se dan los buenos días. En el Congreso, que debería ser la sublimación de la convivencia, es posible que no se digan ni ahí te pudras, siendo ese, por supuesto, lo que uno le desea al otro.

A Ciudadanos lo han mandado a la derecha del hemiciclo. Y Albert Rivera ha montado en cólera. Este hombre cada día está más irreconocible. Es él mismo el que ha virado a la derecha, el que negocia y se alía con Vox, el que pone un cordón sanitario al PSOE, el que ha renunciado a definirse como socialdemócrata. Y se queja de que lo sitúen a la derecha. A Iglesias no sabemos si lo han movido de sitio, de asiento, pero lo cierto es que él en el único sitio que desea estar es en un ministerio. A los diputados nacionalistas catalanes los han colocado más abajo que en la pasada legislatura. La presidenta Batet ha de tener cuidado no le vayan a salpicar, por tenerlos más cerca, los venablos que a veces lanzan. Los numeritos de Rufián tendrán un mejor tiro de cámara. A mí lo que me preocupa es la suerte de diputados solitarios, como el del Partido Regionalista de Cantabria, que llega como quien llega nuevo al instituto donde ya todos se conocen y él es el novato.

A lo mejor le gastan bromas, lo mandan a por café o le asignan un sitio malillo a sabiendas de que el pobre no tiene grupo poderoso. Como encima sea tímido lo va a pasar muy mal. Lo refugiarán en el mixto, donde además de jamón y queso suele haber representante de partidos pequeños, partiditos casi unipersonales que a veces resultan decisivos para una investidura. Los diputados solitarios tienen menos posibilidades de irse luego de los plenos, en alegre camaradería, a tomar unas croquetas y un vinito por los madriles, con lo cual tal vez, por forzoso enclaustramiento en hostal u hotel son más estudiosos de leyes y proyectos de leyes. O son más dados a irse a sus provincias y acuden al Congreso ya con el maletón para ir directos al AVE o el aeropuerto.

Los pupitres ya están repartidos. Tal vez ahora hagan política, después de hacer el niñato. Ya colocados, en todos los sentidos, podrían intentar enderezar esto: o sea, calmar la crispación política y mejorar la vida de la gente. De los sinescaño.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Crea tu propio Blog