Un diario de tirada nacional, aunque ahora todos los periódicos por internet son planetarios sean locales, regionales o nacionales, titulaba a las 19.36 h de ayer que había una nueva alerta alimentaria por «listerioris». Si la infección alimentaria no fuera un asunto tan grave, sería para reírse de este tiempo afectado por otro tipo de bacteria, la de la prisa y la falta de control. Las erratas se multiplican como ratas en las pantallas de diarios, telediarios y programas...

OMS

La nueva empresa presuntamente tocada por la listeria -esta vez en la provincia de Cádiz- no sólo le va a dar la puntilla definitiva al consumo de carne mechada envasada en mucho tiempo, también, en función de si se confirma que la cepa bacteriana coincide con la que contaminó los productos de la empresa sevillana Magrudis, ha llenado de interrogantes el extraño viaje de la bacteria. A Andalucía le ha tocado padecer en mala suerte -y ya veremos si en clara mala praxis de los protocolos de prevención y seguridad alimentaria de las empresas responsables- el segundo brote más importante de listeriosis registrado a nivel mundial. El primero ocurrió hace un par de años en Sudáfrica. La Organización Mundial de la Salud (OMS) dijo entonces que la listeriosis era una enfermedad que se transmite especialmente por alimentos no pasteurizados. El Gobierno sudafricano decidió declarar la alerta por la enfermedad meses después de contabilizar decenas de casos, el 5 de diciembre de 2017. En enero de 2018 se habían contabilizado 748 casos confirmados en laboratorio, de los cuales 67 personas murieron. La bacteria provoca abortos, se ceba en algunos recién nacidos y en personas inmunodeprimidas y ancianas, sus víctimas mortales. Hay una diferencia notable, pese a lo que se pudo hacer mejor respecto a lo hecho peor por la empresa sevillana de La Mechá, entre Sudáfrica y España. Habrá que esperar lo que determinen la investigación científica y la judicial, pero ojalá que, además de para la confrontación partidista que a casi nadie interesa, sirva para mejorar protocolos de actuación y coordinación que vuelvan a dar seguridad, en lo posible, al consumidor. Y que los familiares de las víctimas sientan que sus inconsolables e impensables pérdidas han servido para algo...

13.000

Esta semana se producía el sexto aborto por la listeria. Una pérdida irreparable. El lunes volverán al cole los niños andaluces, en Málaga capital lo harán el martes por la festividad de la Victoria. El consejero de Educación y Deporte, Javier Imbroda (el mismo que era seleccionador del equipo de baloncesto español que le ganó por primera y única vez a EEUU en el Mundial de Indianápolis) me recordaba esta mañana que en ésta, su primera vuelta al cole siendo político y consejero del ramo, se van a incorporar 13.000 niños menos en Andalucía a las aulas. Da que pensar. Hay algo profundo en la deriva cultural y económica de la que advierte la cifra. He pensado en personas que conozco y que no tienen hijos. Algunas tienen perro como parte de su familia. Pero nuestras queridas mascotas no van a evitar el envejecimiento de una sociedad como la nuestra...

Septiembre

También esta semana una frase de una hermana de la tristemente fallecida Blanca Fernández Ochoa servía para el debate. Lola Fernández venía a dejar claro que a la familia no le importaba tanto como a las televisiones cómo murió Blanca, sino haberla perdido. Y ya empezamos a saber más del medicamento que presuntamente ingirió, el Sinogan, que de la amoxicilina, el conocido antibiótico que combate la listeriosis. Cuando España se metía en cuartos del Mundial de Baloncesto derrotando a Italia ayer, incluso en las gradas creen algunos que había gente discutiendo sobre la posibilidad de elecciones generales en noviembre. La saturación de oír a los tertulianos una y otra vez en bucle opinar sobre si Iglesias y Sánchez no se pondrán de acuerdo de nuevo, cada vez que el señuelo de una oferta más o menos parecida a la anterior nos acerca al día de la no investidura, sólo puede ser comparable al cabreo de muchos si nos hacen ir otra vez a las urnas. Septiembre ha llegado así, algo agostado, tras un agosto agotador informativamente hablando.

Puente

Y en Málaga, este fin de semana es largo. Los chavales jugarán un día más que los demás, ajenos a todo lo que la realidad ha convertido en titulares. O a lo que los titulares se han empeñado en que fuera la realidad, aunque no siempre lo era. El obispado, también atrapado en el tiempo, como los bíblicos Pedro y Pablo en la investidura, pide un tejado para la Catedral y así evitar las goteras venideras, casi como todos los años. El Circo del Sol se guarecerá de cualquier lluvia con su elegante más difícil todavía a la hora de convertir el cuerpo del ser humano en poesía equilibrista. Y a poco, casi sin darnos cuenta, como siempre ocurre en Málaga, ya estaremos en otoño... Porque hoy es sábado.