20 de febrero de 2020
20.02.2020
El palique

El apretón

El vicepresidente Iglesias tiene alma de andaluces de Jaén, aceitunero altivo, instando al agro a apretar

20.02.2020 | 05:00
Los agricultores de Granada llevaron su protesta ayer a las calles de la capital granadina.

Seguid apretando, que tenéis razón», le ha dicho Pablo Iglesias a las organizaciones agrarias, que están puteadas, levantiscas, cortando carreteras y ciscándose en los intermediarios. El campo no puede más. Esta cosecha, además de pródiga en tomates, pimientos y pepinos, puede serlo también en manifestaciones. Iglesias no se entera de que es Gobierno. O es muy sincero.

El lío puede venir si a todos los que ejercen protestas les dice lo mismo. España como apretadero general, colosal, todo el mundo apretando, aprieta que te aprieta. Apretón global de tal calibre que nos va a dar un apretón a todos. El Gobierno trata de apretar a las grandes tecnológicas como Facebook o Google, pero el Tío Sam, del que Trump es sobrino aventajado, amenaza con más aranceles y están el campo, el vino y el aceite como para arancelarlos más.

El impuesto conocido como tasa Google se ha aprobado pero no se ejercerá hasta final de año. Ya si eso. Es un brindis al sol, o sea. En Francia trataron de imponer tal tasa y el amigo americano los amenazó con un arancel del cien por cien al vino y la intención del Gobierno galo se tambaleó. Igual que si hubieran ingerido tres copas de beaujolais. Iglesias quiere soplar y sorber a la vez, pero estas incompatibilidades se curan con la experiencia. En el Consejo de Ministros. Aún cree el número tres del Ejecutivo español que el poder está para solucionar problemas. No ha perdido candidez.

Mientras, el ministro de verdad de estas cuestiones, Luis Planas, titular de Agricultura, que no pesca ni una, observa perplejo las injerencias que sufre, que van floreciendo con buenos precios en origen. Todas estas manifas del agro sirven para que de una vez todos nos enteremos de lo que vale un peine. Y recoger aceitunas. El Partido Popular opina que todo esto es «puro pancarteo» y tacha a Iglesias de cínico, paradójicamente cuando lo que le ha ocurrido es un inopinado ataque de decir lo que piensa. Vox quiso capitalizar la cuestión pero les salió un poco el tiro por el tractor.

Jornaleros en pie de guerra contra un Ejecutivo de izquierdas. No se lo pueden permitir. El Gobierno va a tener que echar más de una peonada para solucionar todo esto. Hay que apretar a Iglesias. Tiene un poco alma de aceitunero altivo.

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