09 de junio de 2020
09.06.2020
La Opinión de Málaga
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Los efectos secundarios de esta crisis

¿Que no queda otro remedio y tenemos que resignarnos, porque es lo que hay? Eso nunca, señoras y señores. La resignación es frustrante; nos hace pensar que el asunto es tan difícil, que poco o nada se puede hacer

09.06.2020 | 05:00
Los efectos secundarios de esta crisis

Corren tiempos extraños. Eran difíciles, pero, a partir de ahora€ Entre incertidumbres, desconfianza, bulos, informaciones controvertidas€ vamos a acabar medio locos ¿Y qué podemos decir de nuestros gobernantes? Llevamos años sufriendo sus desatinos. Robar, engañar, defraudar, han estado a la orden del día. Hacer propio lo ajeno, o despilfarrarlo sin ton ni son y meter un alto porcentaje en el bolsillo, es algo tan frecuente que ya no asusta a nadie. La corrupción se ha puesto de moda. Cada día se conocen nuevos casos de prácticas irregulares en la tramitación de los expedientes administrativos, enchufismo y chulería en los que ostentan el poder, maniobras oscuras y formas de emplear presiones ilícitas y ocultas con el fin de obtener resultados que los procedimientos regulares no garantizaban, cobro de comisiones ilegales... La verdad es que se pensaba que ese mal, de enormes dimensiones durante el franquismo, desaparecería al instalarse un régimen democrático ¿Y qué es lo que ha sucedido? Pues, sencillamente, ilusión frustrada. Y el Gobierno actual –durante unos minutos dejen a un lado su ideología y piensen–, ¿les parece que está dando la talla en la situación actual? Lo cierto es que ante la nueva situación sanitaria, social y económica estamos con incertidumbre respecto al futuro, atemorizados en el presente, comiendo lo que no debemos, estupefactos ante las medidas del Gobierno, anonadados con las nefastas noticias sobre los asuntos del rey emérito, sobresaltados con la situación económica, disgustados€ ¿Que no queda otro remedio y tenemos que resignarnos, porque es lo que hay? Eso nunca, señoras y señores. La resignación es frustrante; nos hace pensar que el asunto es tan difícil, que poco o nada se puede hacer para cambiar las cosas. Y lo que está ocurriendo en nuestro cuerpo es una activación del sistema nervioso simpático, con lo cual, entre otras cosas, disminuye la capacidad para ser creativo. Porque, las personas agobiadas, además de estar menos motivadas para llevar una vida saludable, se bloquean emocionalmente y no pueden pensar con claridad. Y su inteligencia estará en baja forma. Lo que necesitamos, según los expertos, es la aceptación, con lo cual se activa el parasimpático cuya función principal es la de mantener un estado corporal de descanso y relajación. Y así tendremos, serenidad, confianza, ilusión y alegría, lo cual nos ayudará, no solamente a cuidar nuestra salud, sino también a reinventarnos ¡Ojo, pues, a nuestro estado de ánimo!

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