05 de noviembre de 2020
05.11.2020
La Opinión de Málaga
Las cuentas de la vida

De los expertos a los sabios

05.11.2020 | 05:00
De los expertos a los sabios

Hay palabras vacías, porque nunca dijeron nada. Una de ellas puede que sea la de "experto". Soy filósofo, humanista, no sé mucho de Medicina, pero sí algo del lenguaje de la nueva política líquida, de la frase, el eslogan, el titular, pero nada más. Por mi experiencia docente, experto es el que completa un ciclo de varias horas en su posgrado. Y creedme, poco más. Sin embargo, recuerdo al sabio aristotélico, el que acumula tal experiencia teorético-práctica, que conociendo la relación entre causas y efectos, es capaz de aplicar sus conocimientos en toda circunstancia y puede explicarlo de tal manera que todos lo entiendan. Así que, no quiero palabras vacías, quiero un comité de verdaderos sabios. Los expertos y los políticos nos han mostrado sus límites, la soberbia y la necedad, han parido un monstruo de siete cabezas que ellos mismos ya no saben manejar, por intereses políticamente perversos se les ha ido de las manos. Y una vez más, vuelven con su obsesión de encerrarnos a toda costa y en ello andan: ahora cierro las ciudades grandes, ahora el perímetro de la región, después todos en casa. Y todo unido a la famosa perla de que sin salud no hay economía. Estamos ante una aporía de Zenón, un camino sin salida, pues sin salud no hay economía, pero sin economía no hay salud y no creo que tenga que explicarle el porqué. Pero la aporía se complica más. Hay colapso sanitario, y hay colapso de gestión. ¿Cuál va primero? Estas semanas, en mis caminares por los pasillos de un hospital, he podido hablar con verdaderos sabios de la salud, médicos, enfermeras, sanitarios... Y de esas conversaciones he sacado algunas llamadas que quisiera llegaran a los políticos y sus expertos. Me dicen que de nada sirve confinar a la gente sana, ya lo han hecho, y sí, estuvimos hasta el verano con contagios cero. Fantástica gestión, nos dirán, pero al liberarnos de esa cárcel absurda los contagios volvieron. ¿Por qué?, porque hemos sido muy malos y nos hemos desbocado. Los contagios vuelven porque el encierro no inmuniza y al volver a la calle seguimos expuestos. Los sabios hablan de dos formas de vencer a este virus. O la vacuna, o dejando que nuestro sistema inmunológico haga su trabajo. En definitiva, enciérrenos de nuevo y volverá a cometer el mismo error (la inteligencia no se consigue, se practica). Los sabios hablan de una segunda contradicción, llámenlo como quieran, como es tener los centros de salud cerrados, colapsando así las urgencias de los hospitales y los diferentes servicios, cerrando plantas de coronarias, respiratorio, vascular... No puede ser que los hospitales se encarguen de los PCR y de que a aquellos pacientes que muestren algún síntoma compatible con covid se les ingrese hasta que se compruebe si son positivos o no. Todo lo que están haciendo con los hospitales es un disparate que, para poder entenderlo, solo tendría una explicación: quieren intencionadamente colapsar el sistema. Vuelvo a repetir, estas palabras no son mías, son de sabios de hospital, cualquier miembro del personal sanitario sabe de decisiones erróneas y como sus opiniones no son tomadas en cuenta, y así nos, va. Estos días conocí a un doctor gijonés que ha vivido la crisis inicial del covid dirigiendo la unidad de intensivos en un importante hospital de China, desde su inicio hasta el verano. Este hombre reúne grandes conocimientos y una experiencia vital en el desarrollo del covid, y me ha dejado claro que el confinamiento sirve de poco. "PCR a toda la población y confinamiento de los positivos", opina él. Abran los centros de salud y que estos gestionen las PCR de su área y realicen el seguimiento de los positivos, confinándolos en sus domicilios y hospitalizando a quienes realmente lo necesiten. Para terminar, me acuerdo ahora del final del libro "El coronel no tiene quien le escriba", cuando no le llega la tan deseada paga de jubilación y le pregunta su mujer, ¿y qué comeremos? A lo que el coronel responde: "Mierda". La aporía sigue sin solución, pero sin economía y sin salud, no habrá nada que llevarse a la boca. Soy un iluso soñador que espera que la historia nos juzgue a todos, no por las palabras, sino por las decisiones y los hechos.

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