10 de diciembre de 2020
10.12.2020
La Opinión de Málaga

Cartas al director

Las cartas se pueden enviar preferentemente mediante correo electrónico a la dirección laopiniondemalaga.lectores@epi.es

10.12.2020 | 05:00
Cartas al director

Le doy las gracias a Paula Depena

Es innegable que Maradona, un hombre de orígenes humildes, llegó a cumplir el sueño de su vida al convertirse en mucho más que un jugador de fútbol. Se convirtió en una persona admirada e idolatrada allí donde jugaba, y sobre todo en Argentina.

Aun así, tanto lo bueno como lo malo tiene que ser dicho, sobre todo visto que últimamente mucho se está hablando de las grandes proezas de Maradona, pero muy pocos de sus desaciertos y defectos.

Aparte de por sus habilidades dentro del campo, a Maradona se lo ha conocido por ser una persona que se había dado al alcohol, las drogas y los escándalos sexuales. Además, ha sido una persona de actitudes machistas y abusadoras, tal y como ha quedado reflejado en vídeos que han salido a la luz.

Todas estas son actitudes que van totalmente en contra del pensamiento y los valores de las mujeres y los hombres de la sociedad actual. Son actitudes que Maradona jamás intentó modificar o eliminar, casi ni las intentaba disimular.
Estos días en los que no dejamos de ver homenajes ciegos en las calles y campos de fútbol de todo el mundo hacía su persona, es importante recordar que no todo lo que Maradona ha representado es positivo, y mucho menos admirable.

Por ello, es esencial reconocer la valentía de todas las personas que se han mantenido fieles a sus valores y no se han dejado llevar por el sendero de homenajes y minutos de silencio hacia una persona que no deberíamos glorificar.
El caso más sonado de la semana ha sido el de Paula Dapena, una futbolista que se negó a homenajear a Maradona porque sus ideales feministas no le permitían alabar la figura de un presunto abusador y maltratador de mujeres.
Es gracias a personas como Paula que la sociedad seguirá avanzando y destruyendo actitudes dañinas como las que se personificaban en Maradona. Por ello, desde aquí le doy las gracias a Paula por sí representar los valores que tenemos las jóvenes de la sociedad del siglo XXI.

Olivia Cano. Málaga


La enseñanza de la capacidad de adaptación en las escuelas y los hogares

Hoy en día y con toda claridad en un mundo cambiante como siempre lo ha sido si nos acercamos a la teoría de la evolución de Darwin, sería fundamental que en las escuelas enseñásemos a nuestro alumnado a adaptarse a los cambios y a las diferentes circunstancias que les van a acontecer en sus vidas.

Todo es cambiante en nuestro mundo y en el universo que existe.

Si nos fijamos cambia nuestra estatura al crecer, cambia nuestra piel al envejecer, cambiamos de ropa a lo largo del día, cambiamos de coche cuando se rompe o queremos uno más moderno, cambiamos de opinión muchísimas veces, podemos cambiar de casa y hasta de pareja.

Por tanto los cambios son parte de nuestras vidas de una forma constante y clara.

El problema surge cuando a las personas no se les enseña ni en la escuela ni en los hogares a adaptarse a los cambios positivos o negativos que pueden ocurrir e inevitablemente van a tener lugar en sus vidas y en ocasiones de un día para otro.

Sin este aprendizaje para el cambio, el individuo se siente desarmado ante una realidad que es la constante mutación a la que se ve sometida el mundo, el contexto en el que vive y su propia existencia como ser humano que no depende de sí mismo solamente, sino de transmutaciones constantes en su propia realidad.

A mi modo de ver hoy en día se está educando con falta de coherencia en ese sentido.

Muchos de los niños y adolescentes de nuestra época van a tener que cambiar de trabajo muchas veces por la situación económica, van a tener que cambiar de ciudad o país, van a ver cómo su núcleo de amistades y familiar sufre cambios frecuentes en algunos casos por cuestiones del paso de la vida y de su situación personal.

Mi pregunta es la siguiente, ¿estamos educando a nuestros hijos/as y alumnado para adaptarse a cualquier circunstancia y sobre todo los estamos educando para adaptarse con éxito a situaciones complicadas?

Quizá a veces pecamos de muy protectores porque no deseamos que sufran, pero ¿no sufrirán más sino son capaces de hacer frente a situaciones difíciles cuando estén solos ante ellas?

La capacidad de adaptación es un asunto de vital importancia que debería tener un lugar prioritario en las escuelas y hogares y que sin lugar a dudas conllevaría para muchas personas un mayor éxito a lo largo de su trayectoria vital pues les haría menos vulnerables a los vaivenes tan tremendos que indudablemente les acompañarán en su aventura durante su estancia en nuestro mundo.

Jesús Miguel Relinque Mota, profesor de instituto. Málaga

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