Acoger, proteger, promover e integrar

Lo que exige de las sociedades del Primer Mundo, subraya la carta pastoral de los obispos de las diócesis de Canarias y Tenerife, es un esfuerzo por conocer la realidad de las migraciones y su dimensión positiva. Los emigrantes que llegan a Canarias, a España, a Europa, no son una carga, sino seres humanos que en el mejor de los casos encuentran un trabajo desde el que aportan riqueza, prestan un servicio y contribuyen al bien común. Acoger, proteger, promover e integrar son acciones que sintetizan los deberes que la Iglesia asume en su relación con las personas que se han visto forzadas a emigrar. Superar la fobia al extranjero, luchar contra las mafias y fomentar la cooperación al desarrollo siguen siendo para la sociedad, la Iglesia y el Estado, tareas en las que cooperar activamente.

Jesús Martínez Madrid. Málaga