Vaya semana llevamos con el famoso contrato de Messi. Es verdad que nadie podía imaginarse lo que podía ganar el jugador argentino pero es normal que sea el deportista mejor pagado puesto que es el mejor jugador del mundo en el deporte que más seguidores tiene. Lo que es más sorprendente es saber el motivo por el que alguien decidió filtrar este contrato. ¿A quién quería hacer daño? ¿Al jugador, al club o a ambos?

Una noticia como esta es utilizada, como siempre, para señalar intentando hacer daño. Muchos han pensado que la ruina en la que se encuentra el club donde juega el argentino es responsabilidad de este contrato. Yo no soy economista, pero no creo que esa afirmación sea cierta. Primero, por muy mal presidente que, por su gestión, podamos considerar al señor que firmó ese contrato, no me puedo creer que lo firme y se le pague ese dinero a Messi sin estudiar si es posible pagarlo. Pero además, hay que pensar en los contratos publicitarios que el club tiene gracias a que Messi juega en el equipo. ¿Pensáis que los patrocinadores que tiene el FC Barcelona pagarían lo mismo si no estuviera el mejor jugador del mundo en el equipo? Es evidente que no.

Otros muchos han dicho que tener un jugador así es carísimo y ruinoso. Pues tampoco estoy de acuerdo. Me parecen muchos más caros otros muchos jugadores que son compañeros de equipo del argentino por los que se han pagado auténticas burradas en concepto de traspaso y se les han firmado muy buenos contratos, contratos que son más caros y ruinosos si más piensas en el pobre rendimiento que han dado esos jugadores. Y ahí radica el error. Y la ruina. Tener muy bien pagado, mejor que ningun deportista, al mejor del mundo es algo lógico. Que haya compañeros que se hayan aprovechado de lo que gana Messi para mejorar sus contratos en las renovaciones o en firmar contratos muy altos al ser fichados es un error que te puede llevar a tener una plantilla muy cara, quizás la más cara del mundo, pero estar lejos de ser el mejor equipo del mundo.

Ahí está lo difícil, rodear al mejor de un equipo que esté a la altura porque, como se ha podido comprobar en estos últimos años, solo por tener al mejor no es suficiente para ganar. Mucho más con la evolución que se está produciendo en el juego en estas últimas temporadas.

Lo único que puede producirnos el contrato de Messi es envidia. Ya nos gustaría a nosotros poder ganar ese pastizal. Bueno, por lo menos a mí sí me produce envidia. Lo único que me preocupa del famoso contrato es que se paguen en España todos los impuestos que genera. Y por este detalle tan importante deberíamos estar todos muy agradecidos.

Pensar en este detalle es importante en esta época en la que también son noticia todos estos famosos youtubers e influencers que están emigrando a Andorra para no pagar impuestos en España. Personalmente esto sí me parece grave. Pero claro, a ellos no les debe parecer justo puesto que se han marchado para no cotizar en nuestro país. No sé, ¿qué sucederá cuando estos chicos dejen de ser famosos y quieran volver? ¿O se jubilen? Entonces nuestro estado pagará sus pensiones? ¿Irán a hospitales públicos cuando enfermen? Sería de tener morro, ¿no?

Lo peor del tema Messi es que ahora le toca renovar. Con la crisis existe la posibilidad de que los famosos clubes nación puedan ofrecerle más dinero y se marche. Después de perder a Ronaldo, será una malísima noticia deportiva perder a otro grandísimo jugador. Pero también será una mala noticia económica por todo lo que genera un jugador así a la competición donde participa y al país donde vive.

Esperemos que estos clubes que han perdido potencial, y siguen perdiendo, sean capaces de reiventarse y acertar con las nuevas estrellas que recluten, algo que no está sucediendo. Esto será bueno para todos.