Estaba repasando en su celda aquellos ripios que escribió no se acuerda cuando, «Prefiero grapos que guapos. Mi hermano entra en la sede del PP gritando ¡Gora ETA! A mí no me venden el cuento de quiénes son los malos, sólo pienso en matarlos». Y esbozó una sonrisa, estoy muy contento de que pasen las noches y las calles de varias ciudades españolas se levanten en llamas, como digo en twitter, «porque antes nos quemaron». Pasó la página del álbum. «Pena de muerte ya a las infantas patéticas, por gastarse nuestra pasta en operaciones de estética». Y recorrió con una mirada lenta su tatuaje del kaláshnikov apuntando, certeramente, a su cabeza, aunque fuera una mala copia del AK-47.

Dice un facha, ese humorista de mierda, Ignatius Farray, que la libertad de uno acaba donde empieza su gilipollez, pero debe ser la de él, porque mira cómo voy, como un bólido, y es que lo que hago tiene éxito, más de veintidós millones de visualizaciones en youtube, y a mí no me han censurado como a Trump, y eso que vitoreo a los GRAPO, ETA, Al Qaeda y la RAF, y ¡qué pasa!… Amnistía Internacional considera injusta mi condena, así que… ¡a callar! Esos que dicen que la palabra mata y otras estupideces, esos sí son los del odio, esos son los terroristas, y lo de que vejo a las víctimas, vamos a ver, las víctimas somos nosotros siempre, pongamos las cosas en su sitio. Los delitos se inventan contra las víctimas, las injurias (artículo 208 del Código Penal), las calumnias (artículo 205), las amenazas (artículo 169), el falso testimonio (artículo 458), a ver sin nos enteramos... Tú vales mucho, chico, se dijo, y además estás vendiendo más discos que nunca, así que… el business marcha.

En el patio estaban divididos los presos, unos a favor y otros en contra, los antisistema, y los… ¿cómo llamarlos?, pero todavía no se había atrevido a darles un mitin, un preso le había escupido niñato de mierda mirándole fijamente a los ojos, y con ese no se atrevió, no era lo mismo que con los tres periodistas de Lérida a los que agredió lanzándoles líquido limpiacristales a los ojos, o el testigo aquel al que le dijo que le mataría mientras le daba una patada…, estos son de otra pasta. Mi libertad de expresión es la que vale, los otros son esbirros del poder. Lo que no está claro es si me equivoqué con Podemos al decir que representaban la mayor farsa de la historia, y del hoy ministro Garzón, que era un progre que servía de coartada al sistema, no sé, pueden hacer mucho por mí desde fuera, de hecho lo están haciendo, pero yo voy más allá, ellos tienen que aparentar. Todavía recuerdo aquella gala de La Tuerka cuando canté La Internacional con Pablo e Íñigo, qué tiempos, y grité lo de ¡muerte a los borbones! La verdad es que llevo un carrerón como pocos, desde el club de tenis de Lérida, del que mi padre es socio, hasta esta fama mundial, el camarada Maduro habla de mí, y el presidente de México, AMLO, y…

Paseaba por el patio con dos colegas que desde que llegó se le ofrecieron, todavía no sabía bien a qué, al mediodía tenía derecho a… la «chicha», la fermentación que algunos reclusos practican en sus celdas, agua con azúcar y un grado alcohólico nada despreciable… Aquello de los periodistas, esos mercenarios, fue porque ocupamos el despacho del rector, y es que daba clases allí la que fue subdelegada del Gobierno del PP, ¿se puede consentir mayor atropello?, y ahora está al caer la sentencia de la Audiencia Provincial, mejor, más madera. Pero reparto a derecha e izquierda, que conste, también destrocé una sede del PSC, o aquella sucursal de un banco con la bandera de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca, o la propia Subdelegación del Gobierno… Lo que les duele también es el homenaje a Paco Cela, de los GRAPO, a quien abracé con sentimiento. Cuando salga, quizá antes de cumplir la sentencia, como los compis del procés, me recibirán las multitudes, me subirán hasta los cielos…

Una de las letras de Maná dice así:

No dejes que te engañe,

no dejes que te apañe.

Quítale la máscara y el

antifaz,

¿qué habrá detrás de su

antifaz?,

bajo de su piel, ¿qué es lo que

tendrá?,

¿qué habrá detrás de su

antifaz?,

¡no te dejes engañar!