Tuvo que ser interesante la cara, el gesto y la mensajería whatsapera de Susana Díaz el lunes noche cuando le informaran de que en la ejecutiva del PSOE malagueño había pronunciamientos a favor del adelanto de primarias. A ver, José Luis, ¿pero tú no tenías eso controlado? Nueve de 53, más o menos, pero fin de la unanimidad, del tabú y de algunos tancredismos. O sea, notables antaño silentes ya claramente a favor de la tesis de Juan Espadas, su contrincante in pectore, candidato del sanchismo. El goteo de lo que el entorno de Díaz considera traiciones no cesa y va camino de chaparrón cuando no de diluvio habiendo sido sirimiri. Los susanistas son aún mayoría en la ejecutiva provincial, no tanto en el conjunto del partido en la provincia. Y esto, ejecutiva susanista, es ya una forma de ir a contracorriente en Andalucía. En Sevilla también se ha roto la unanimidad susanesca. Jaén es claramente espadista. Daniel Pérez, portavoz municipal en Málaga, pide primarias cuanto antes y esto lo alinea contra Susana Díaz con la que tiene amistad personal fuerte. Ayer en lluviosa rueda de prensa (muy interesante ver quién del grupo municipal fue y quién no) Pérez eludió decir expresamente que es espadista o que el alcalde de Sevilla es mejor candidato que otros, pero tampoco hace falta ser hiriente o tan explícito. Daniel Pérez puede provocar efecto imitación aunque los alcaldes importantes del PSOE en la provincia, salvo uno, ya no están con Díaz. Ésta por su parte surca Andalucía imparable. En un ir y venir raudo. Esto la alza como voz opositora al Gobierno de la Junta, todos los días habla. Se ve fuerte y tiene mucho capital político. La tenacidad es la antesala de la tozudez y en una curiosa inversión de papeles se está trabajando a las bases, los pueblines, las agrupaciones pequeñas y la plebe del partido. Los sanchistas eran amalgama y mixtura de perfiles e intenciones pero ahora tienen un catalizador: un candidato claro. Espadas planea reuniones pronto con socialistas malagueños. También ellos a solas tienen reuniones en agenda. Antaño los críticos frecuentaban las ventas, tipo Los Caballos de Álora. Ha cambiado la cosa y ahora también se conspira con sushi. La movilidad entre provincias también va a propiciar más reuniones. Ayer PP y Cs aprobaron bajar los impuestos dejando de ingresar trescientos y pico millones. Esto era una exigencia de Vox y de algún modo ancla la legislatura y aleja, aunque nunca se sabe, un adelanto electoral andaluz. Cosa que también influirá en la guerra interna del PSOE.