Las llaves de un piso donde corretea la alegría, pastillas para la tos, un mechero de dudoso ardor. Monedas que se besan y que cambiaré por pan, una vieja factura, una hoja de césped, polizona absurda. Tarjeta sin crédito, documento de don nadie. Inventario de mi bolsillo: objetos que me acompañan. Van esquivando el agujero. Celebran asamblea y logran conclusión: ansían todos un nuevo pantalón. Azul, bien cosido y con olor a nuevo.

Los bolsillos son a veces el mejor amigo del hombre. Hoy llevo incontables: los del pantalón, incluido el del agujero, los de la chaqueta y el del pecho de la camisa, que ha de ser un bolsillo siempre húerfano y no ahíto de papeles y bolígrafos. Hay bolsillos misteriosos y bolsillos en los que su dueño nunca mete la mano para no pagar. Pagan justos por bolsilleros. Alguien sin bolsillos es alguien imposible, alguien desarmado, huérfano de ser, de personalidad y de ropa quizás. En la antigua Grecia la gente llevaba las monedas en la boca y tal vez entre lo mucho que le debemos a Grecia esté el que esa costumbre se haya abandonado. El bolso es el enemigo del bolsillo. Pero el bolso cree que el bolsillo es un diminutivo inofensivo. No sabe el bolso que cuando los objetos a portar son pocos, él se queda en casa, inútil, vacío, sin sentido. Un bolso vacío es una metáfora de la vida. Hasta cierto punto, claro, yo cuando me siento vacío no se me ocurre meterme llaves, mechero, pañuelos, gafas, cargador del móvil, móvil y tarjeta de crédito por la boca u otro agujero corporal. No faltan bolsillos que no dan crédito a todo lo que son capaces de guardar. Salvo un secreto, guardan todo. Meter la mano en el bolsillo de alguien es el máximo ejemplo de la confianza. La billetera es la huérfana del bolsillo roto. El gasto pequeño es un desembolsillo. No ha vivido lo suficiente quien no despierta una mañana desconcertado y con arena en los bolsillos. A mí, ponedme ligero de equipaje, pero con los bolsillos llenos. Bolsillo secreto para las monedas de dos euros y los haikus. Un papel doblado con una dirección escrita en él, escondido en un bolsillo de la víctima es el comienzo de una historia de misterio. Contenida en un libro de bolsillo, tal vez. Hay muchos tutoriales sobre ropa que se meten a la gente en el bolsillo. El bolsillo con cremallera ha ido al dentista. Los bolsillos con cremallera tienen un carácter más cerrado. Encaje de bolsillos. Ojalá un bolsillo de ojal.