Dolorido me dijo que era una víctima... Me dijo que solo quería cortarse el pelo por los laterales y la nuca. Y me preguntó: «Cuánto vale». Al verlo tan apurado, le contesté que la mitad del precio que habitualmente cobro. Entonces me dijo: «¡Adelante!» Mientras le cortaba el pelo, me comentó que estaba en el paro y que llevaba 2 años sin ver a su familia. Me dijo que ahora tendría que viajar a Francia para ir a Casablanca (Marruecos), y le salía muy caro. Le pregunté: «No sería más fácil ir por Algeciras». A lo que me contestó que no se podía por el conflicto que mantiene actualmente Marruecos con España. Y que al igual que él, cientos de miles de marroquíes de toda Europa se ven afectados por la suspensión de la Operación Paso del Estrecho. Me comentó que esperaba que en breve se pudiera ir en avión, pero que esto resultaba también muy caro porque a partir de cierto peso hay que pagar más. Me dijo que tanto ellos como nosotros, estábamos afectados por este enfrentamiento dado que, al cruzar tanta gente de Norte a Sur por España, necesariamente van hidratando todos los negocios que encuentran a su paso. Le dije antes de despedirlo: «En este asunto todos somos víctimas. Espero y deseo que todo se arregle pronto entre nuestros respectivos países, ¡adiós, amigo!» «Yo también lo deseo. Adiós».