Oumaima quiere estudiar enfermería, trabajar para mejorar su futuro y así poder ayudar a su madre. A Laila le gustaría ser azafata, formarse y empezar de cero en España una nueva vida. Yasmin es emprendedora y planea crear su propio negocio mientras cursa un grado medio de administración de empresas. Tienen 21, 19 y 18 años y muchas ganas de salir adelante. Estuvieron en centros de protección menores y, con la mayoría de edad, se enfrentaron al abismo que supone la falta de recursos específicos al acabar la protección de la Administración. En su 18 cumpleaños, solas y vulnerables, muchas jóvenes extuteladas como ellas tienen que convertirse en adultas de la noche a la mañana y se ven abocadas a situaciones de sinhogarismo y exclusión social.

Para armar de derechos a estas chicas y brindarles una segunda oportunidad, Málaga Acoge y Asimas venimos sumando esfuerzos desde comienzos de año en el proyecto Xena. Nuestro objetivo es crear un espacio seguro para mujeres jóvenes en una casa en la que están acompañadas 24 horas y pueden sanar sus heridas. Las llevamos de la mano cubriendo tanto sus necesidades básicas como psicológicas y sociales, además de apoyarlas jurídicamente y promover su incorporación a la formación reglada y el mercado laboral.

No se trata sólo de ofrecerles techo y comida, sino de un trabajo integral que favorece su autonomía e independencia. Queremos acompañarlas en su camino hacia la emancipación fomentando su talento y capital humano. Hasta conseguir su inclusión plena en la sociedad.

El proyecto Xena surge porque lo piden las propias chicas extuteladas. Son ellas las que reclaman recursos específicos, igual que los que hay para los varones. Tanto los chicos como las chicas jóvenes sin referentes familiares son extremadamente vulnerables y requieren protección, pero por el hecho de ser mujeres tienen riesgos añadidos.

Aunque son más los jóvenes extutelados hombres, esto no quiere decir que no deba haber recursos para las ellas, sobre todo teniendo en cuenta su mayor grado de vulnerabilidad. Las escasas posibilidades de acceder a prestaciones y medios de protección, junto a la falta de formación y experiencia aumentan el riesgo de que las chicas caigan en redes de prostitución y las aboca a convertirse en víctimas de violencia de género.

¿Por qué no hay pisos para chicas?, se pregunta Salima, de 20 años. Llegó con 18 a Málaga tras pasar por un centro de protección de menores en Melilla. Ha acabado una formación de limpieza y espera hacer pronto las prácticas. Le gusta la peluquería y en sus ratos libres ir a la playa con su amiga Fátima..

Para que más jóvenes como Salima, Oumaima, Yasmin y Fátima salgan adelante, el 27 de mayo lanzamos el crowdfunding “Proyecto Xena: chicas armadas de derechos” en migranodearena.org. Ya hemos alcanzado el 70 por ciento de nuestro objetivo gracias al apoyo de muchas personas que apuestan por estas mujeres guerreras, pero necesitamos más colaboración para hacer nuestro reto una realidad antes del 30 de junio.

Con el proyecto Xena queremos hacer visibles a estas jóvenes luchadoras, acompañarlas hasta que se conviertan en capitanas de sus propias vidas y puedan cumplir sus sueños.