El 6 de abril de 2008 Joan Laporta comparecía ante los 864 aficionados del encuentro mundial de peñas del F.C. Barcelona celebrado en L´Hospitalet de Llobregat. Allí pronunció un discurso que ha pasado a la historia del fútbol español. Apasionado y enérgico exigió a sus aficionados «que mantuvieran alta la autoestima para defender al club y que lucharan contra ese punto de desencanto que se percibía». Laporta insistió en defender la unidad del barcelonismo porque «no podemos estar pegándonos tiros entre nosotros. Hay que dejarse de collonades (tonterías) y estar por lo que realmente importa». En su aplaudida alocución continuó «Ahora es cuando se debe demostrar el barcelonismo. Hacerlo cuando las cosas van bien es fácil, pero ahora es cuando debemos apoyar al club». Laporta admitió que «el equipo no está donde quisiéramos estar y que no se están cumpliendo todas las expectativas. Nos gustaría ir primeros en Liga, estar en la final de Copa y de la Champions. Pero pese a todo, no vamos a tirar la toalla. Me resisto a decir que estamos tan mal como algunos quieren hacer ver. ¡Al loro, que no estamos tan mal!».

No voy a entrar a valorar la labor de Joan Laporta como presidente pero como motivador, comunicador y transmisor de optimismo es brutal. Eso además es CO-MU-NI-CA-CIÓN justo lo que está faltando en Unicaja. ¿Quién va a ser el Joan Laporta malagueño? ¿Alguien va a dar un mensaje de optimismo a la afición, a los jugadores, a los propios empleados del club? Las últimas noticias están generando un aura de pesimismo entorno al club que si no se ataja puede ser peligrosa. Esta sensación es mucho más nociva a la hora de fichar jugadores, mantener los que tienes o captar socios y aficionados que jugar la EuroCup o la BCL.

Si analizamos fríamente, con los datos que tenemos, la situación del equipo. ¡Al loro, que no estamos tan mal!. ¿Cuántos equipos de la ACB querrían un sponsor como Unicaja?... Todos. Por menos dinero del que pone el banco en el equipo existió un Real Madrid Teka y un Banca Catalana Barcelona. ¿Cuántos equipos de la ACB tienen la masa social que tiene el Unicaja?... Muy pocos. ¿Cuántos equipos tienen una base nacional como la que tiene Unicaja, que te permite tener cupos competitivos?... También muy pocos. ¿Cuantos equipos van a poder mantener su presupuesto de este año la próxima temporada sin recortes?... Ninguno, bueno el Barcelona a lo mejor sí, porque en esa carrera por la Euroliga parecen dispuestos a apostar hasta el final.

¿Realmente hay tanta diferencia entre jugar la Eurocup o la BCL? No lo sé. Sigo creyendo que el potencial deportivo es similar salvo excepciones como la Virtus Bolonia, que es un equipo de Euroliga fuera de su competición. En lo económico, la Eurocup son pérdidas y en la BCL sólo con pasar la primera fase, pasan 2 de un grupo de 4, el Unicaja aseguraría unos 350.000 euros, que podrían convertirse en bastante más de un millón si levantas el trofeo. El problema, como decía mi amigo Juan Carlos Bonilla en su columna de este periódico el pasado lunes es «CO-MU-NI-CA-CIÓN». El tiempo va pasando y la situación puede enquistarse para mal.

Hoy, a lo largo de esta tarde, se conocerán los participantes en la próxima BCL, ahora mismo la gran duda es la inclusión o no de la Fortitudo Bolonia, que será en función de si se cuenta o no al Virtus de Roma en la clasificación de la LEGA. El 7 de julio, eso seguro, se realizará el sorteo de la competición.

¿Alguien del club va a asumir el papel de Joan Laporta para animar a sus aficionados? O por lo menos, ¿alguien va a explicar algo? Suerte y poneros la mascarilla… sigue salvando vidas y ¡Al loro, que no estamos tan mal!