Andalucía se ha consolidado en los últimos años, y a pesar de la pandemia, como el epicentro de las inversiones empresariales de alto valor añadido que generan empleo, dinamizan sectores prioritarios y mejoran competitividad del tejido productivo de acogida. Unos beneficios que en la actual coyuntura de crisis sanitaria y económica provocada por la Covid-19 resultan de especial interés para favorecer la reactivación económica de la comunidad. Las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC), las energías renovables, la agroindustria, la biotecnología, la aeronáutica o el sector metalmecánico constituyen los ámbitos que ejercen mayor atracción para la implantación de nuevas iniciativas de negocio.

Málaga y Sevilla concentran gran parte de esas nuevas oportunidades empresariales. El caso de Málaga resulta muy relevante ya que constituye un destino privilegiado en la carrera tecnológica, con el Parque Tecnológico de Andalucía (PTA) – Málaga TechPark – como principal polo del talento innovador y digital. La Junta de Andalucía promueve el PTA, cuyas instalaciones ya acogen a unas 60 empresas extranjeras, que suponen el 35% del empleo total del Parque, con profesionales de más de 30 nacionalidades. Sólo en 2020, en plena pandemia, se instalaron en esta tecnópolis un total de 56 empresas y aglutina alrededor de 10.000 personas que trabajan en tecnologías digitales. Y es que, estas empresas han demostrado durante la crisis su capacidad de resistencia y adaptación.

Líderes tecnológicos mundiales han elegido el PTA para sus centros de innovación y excelencia que son, en definitiva, compañías tractoras del ecosistema 5G de Andalucía. Los ejemplos más recientes son los de Vodafone, que creará en Málaga su centro europeo de I+D+i; la multinacional japonesa TDK, Ericsson, la alemana Dekra, el grupo multinacional Lumon o Google, que ha elegido igualmente a la ciudad malagueña como sede de su futuro Centro Internacional de Excelencia para la Ciberseguridad, reforzando así su relevancia como gran polo tecnológico especialmente vinculado a esta materia.

En este sentido, cabe señalar que el Gobierno de Andalucía creará el Centro de Ciberseguridad de Andalucía, con una inversión de más de 60 millones de euros, que dependerá de la Agencia Digital de Andalucía (ADA) instalada en el PTA. La ADA ha aglutinado a los trabajadores de distintas consejerías para desarrollar la transformación 4.0 de Andalucía. También tendrá su sede en el PTA, INNOVA IRV, un centro tecnológico de investigación aplicada impulsado con el apoyo de la Consejería de Transformación Económica y el Ayuntamiento malagueño.

La Junta de Andalucía tiene muy claro que Málaga es un valor seguro cada vez más demandado por los sectores relacionados con el desarrollo tecnológico. Por eso, estamos haciendo todo lo posible por mejorar la oferta de Málaga como destino de estas empresas. Este año, entre otras acciones, está en marcha el proyecto de urbanización de la segunda fase de ampliación de la zona norte del PTA, con el fin de duplicar el número de empresas y trabajadores en los próximos 20 años. Un desarrollo con el que se podrán alcanzar en total los 50.000 empleos.

Por otro lado, el Gobierno andaluz ha desplegado una amplia batería de medidas encaminadas a favorecer esa implantación de proyectos estratégicos, entre las que destacan las líneas de ayudas al desarrollo industrial y a la innovación y la investigación empresarial. A eso se suma la reforma normativa que simplifica y agiliza el marco regulador de la actividad económica con el fin de disminuir las trabas administrativas a las que tienen que hacer frente las empresas.

Esta remodelación normativa se enmarca en el Plan para la Mejora de la Regulación Económica, que se aprobará antes de final de año y que busca una ordenación más eficiente que no suponga un freno a la competitividad, el emprendimiento, la inversión y la creación de empleo. Sin ir más lejos, la provincia lideró en Andalucía el incremento de afiliados al Régimen Especial de Trabajadores Autónomos. Concretamente, 889 nuevos trabajadores por cuenta propia.

Málaga, además, reúne las condiciones que hoy en día buscan las grandes empresas tecnológicas: ciudades con una alta calidad de vida, talento, buen clima y excelentes redes de comunicaciones. Todo esto no se ha conseguido de la noche a la mañana, claro. Hay que destacar y agradecer el gran esfuerzo también del alcalde de la ciudad, Francisco de la Torre, por convertir Málaga en la capital tecnológica de Andalucía e, incluso, de España. Por último, hay que poner en valor el papel de la Universidad de Málaga, un foco vibrante de talento en materia de investigación, innovación y formación para los puestos de trabajo que está demandando actualmente el sector tecnológico.