El controvertido mandatario británico, a pesar de la creciente ola de nuevos casos-mayoritariamente por el avance de la variante Delta- ha confirmado el pasado día 19 del presente mes, el levantamiento de casi todas las medidas restrictivas en el Reino Unido.

Según su visión, que la oposición ha calificado inmediatamente de temeraria, las mascarillas dejan de ser obligatorias -aunque recomendadas- los espectáculos con aforo completo y las reuniones sociales sin límite de gente. Así pone el foco en la «responsabilidad individual» para luchar contra el Covid.

Sorprende también que considere al presente verano como el «momento apropiado» para relajar las normas, ya que teme que otros virus, como la gripe, puedan empeorar la situación en el próximo otoño.

Y es que, pese a que los científicos internaciones le avisan de poner en peligro el control de la pandemia -no sólo en su país, sino en el mundo entero- y le suplican una marcha atrás, él les ha hecho caso omiso siguiendo adelante con su decisión ¿Imprudente

Crucemos los dedos.