Habitualmente, tenemos muchas ganas de dejar atrás la pretemporada y comenzar con el curso real, con los encuentros válidos para la competición pasando la preparación y las pruebas, y esto es lo que nos viene el domingo próximo.

Muchas novedades cara a la temporada 2021/2022 en nuestro Unicaja. Nos suelen importar más las de la cancha, que las hay, aunque creo que en menor número de las que deberían haberse producido; pero también, y de gran importancia son las que se han producido en los despachos, aunque con los cambios, lo peor que nos puede pasar es que tengamos la impaciencia de querer ver los resultados de manera inmediata, con más ansiedad que sensatez, buscando que todo esté resuelto ya, y que se tengan varios títulos antes de llegar a octubre.

Paradójicamente, la inmediatez de resultados ya la tenemos vista fuera de la cancha en lugar del terreno de juego. Sobre la plantilla, ya se ha comentado que era necesario tener otros cambios además de los tres refuerzos existentes y desde dentro del mismo club, por boca del presidente no hay inconveniente en decir que «el año que viene habrá mayor margen de cambios en la plantilla», con lo cual el mensaje es claro: De momento, en nuestra Málaga, tener contrato en vigor te avala a continuar, aunque no seas del agrado de quien tiene que trabajar contigo.

En los cinco encuentros de pretemporada que ha vivido el equipo de Fotis Katsikaris, numéricamente hay buenos resultados: sólo una derrota ante el Joventut, en la final del Torneo EncestaRías en Arosa. Antes, cuatro triunfos ante Coosur Real Betis, Real Madrid, UCAM Murcia y Monbús Obradoiro. Verán, esto de la pretemporada da para analizar cosas, pero relativizando casi todas las conclusiones a las que podamos llegar.

Está claro también, que, tras el bagaje de años anteriores, encontrar similitudes entre los errores pasados y los que se han visto en algunos momentos de los ensayos es muy fácil. Porque en los cinco encuentros de estas últimas semanas, si alguien creía que Norris Cole no es el base que todo el mundo quería, ha tenido momentos que lo ha demostrado, si había dudas sobre la posición de ala-pívot, refrendadas quedan, si el juego interior tenía sombras, está claro que antes que disiparse, se han materializado.

Hace un tiempo se podría decir que las redes sociales eran un hemisferio paralelo, pero no deja de tener su poso de realidad, dando igual que los protagonistas sean o no activos en las mismas, pero estar al margen de las mismas se complica cada día más, y el juicio al que se ven sometidas todas las actuaciones es instantáneo. Tras la derrota del domingo, he llegado a ver alguno que pedía dimisión del entrenador, cosa que lo mismo es algo prematura en el mes de septiembre, casi tanto como pensar en títulos por ganar cuatro de los cinco partidos de pretemporada.

Está claro y difícil que con un grupo que cuenta con tantos miembros de una plantilla que decepcionó desde el principio la temporada pasada, creer que con cambiar sólo tres piezas y depender en momentos tan cruciales de jugadores cuyo físico está aún a mucha distancia de ser el aceptable por los contrarios y la competición, es muy temerario. Pero es lo que nuestro Unicaja ofrece. El tiempo y los obstáculos que se va a encontrar en el camino dictarán sentencia. Puestos a pedir, pediría paciencia y suerte, sobre todo en el apartado lesiones, que ya nos hemos traído a Darío Brizuela averiado, y porque, pese a que todos los participantes contarán con ellas, es algo que no se puede calendarizar o meter para tenerlas ya asumidas según la competición. Ojalá hablemos poco de ellas y mucho de juego, que tenemos todas las ganas de verlos empezar ya.