Los comienzos de temporada siempre generan incertidumbre. La pretemporada enseña algunas cosas pero nunca es como la competición. Este año ademas se vivirá el regreso del público a las gradas del Carpena. Un factor muy importante a favor de los verdes. Y para abrir temporada nos ha tocado en suerte el Obradoiro. Uno de los peores equipos para estos estrenos. Los gallegos suelen ser un equipo con muchas sorpresas cada temporada. El longevo y exitoso tándem que formar Moncho Fernández en el banquillo y José Luis Mateo en los despachos suele descubrir perlas cada verano que impresionan en los inicios de temporada.

El último año vivimos un recital del semi desconocido hasta entonces Laurynas Birutis. Mike Muscala, Robbie Hummel, Angelo Caloiaro, Salah Mejri, Vladimir Brodziansky, Artem Pustovyi, Matt Thomas, Steven Enoch o Adam Waczynski son ejemplos de jugadores que debutaron en el profesionalismo o llegaron a las grandes ligas del baloncesto europeo de la mano del equipo de Galicia. Este año las miradas se vuelven hacia Henry Ellenson. Una estrella de instituto que con sólo un año en la universidad dio al salto a la NBA. Número 18 del draft de 2016, ahora a los 24 años intenta rehacer su historia a través de la vía europea.

La familia Ellenson es una familia de baloncesto y atletismo. Sus padres, John y Holly, eran saltadores de altura en el instituto y jugaron al baloncesto en la universidad. El padre dos años en Marquette y dos en Wisconsin, y la madre en Wisconsin. Se conocieron en un campamento de baloncesto y dos meses después de ese primer encuentro se casaron como relataban en un reportaje para FOX TV. Nueve meses después nació el hermano mayor Wally, luego vinieron Elwood, Henry y por último Elle. Wally destacaba en salto de altura y jugaba al baloncesto en Marquette donde coincidió con Henry, el hoy jugador del Obradoiro. Elwood lo hacía para los Vikings de Valley City State. En noviembre de 2015 los tres hermanos coincidían en un partido de la NCAA con sus padres y la pequeña Elle, que ahora juega en la Universidad de Valparaíso, en las gradas.

El jugador del Obradoiro recuerda: «Nací prácticamente en un gimnasio y así ha sido toda mi vida». A los cinco días de nacer su madre se fue a entrenar y el pequeño Henry le esperaba en una cuna en la grada. Las batallas familiares en la cancha de baloncesto se recuerdan en su localidad de residencia, Rice Lake en Wisconsin. Siempre los mismos equipos y con un extraño criterio de selección como recuerda su madre: «Elle, Elwood y yo tenemos los ojos marrones. John, Wally y Henry tienen los ojos azules. Los equipos estaban hechos y nos divertíamos muchísimo». Pero el baloncesto y el atletismo no lo era todo. Sus padres son maestros y siempre han tenido muy claro que por importante que sea el deporte, los estudios lo son aún más.

Esos partidos familiares han provocado que Ellenson sea capaz de botar el balón con seguridad y tenga un buen tiro de tres, ademas de ser rápido de pies en defensa. Considerado por la ESPN en 2015 el ‘4’ mejor jugador de instituto de EE.UU. y jugador importante en la selección americana que ganó el oro en el mundial U17 de Dubai en 2014, ha trabajado en mejorar su juego siguiendo a Carmelo Anthony Kevin Love. Ahora le llega el momento de ver si esta preparado para esta segunda oportunidad ante un Unicaja que recupera a su mejor jugador, el Carpena, pero que llega con varios jugadores importantes como Alberto Díaz, Brizuela, Yannick Nzosa o el capitán Carlos Suárez entre algodones. En una temporada con tantos cambios es muy importante comenzar ganando para dar seguridad a este nuevo proyecto. Suerte y poneos la mascarilla… salva vidas.