El alcalde De la Torre y el edil no adscrito Juan Cassá han firmado un «pacto de estabilidad». Sí. Se les ve a los dos más estables ahora, qué duda cabe. Te cruzas con De la Torre por los pasillos y va más estable, más derecho; te topas con Cassá y le notas el bigote más recto, más estable, más de derechas, como estabilizado hacia el PP. Qué estabilidad, gritan las masas. Qué estabilidad se notaba ayer a mediodía ya en el Parque y Larios, en El Perchel y la Carretera de Cádiz, qué estabilidad, caray, en Teatinos y El Palo. Hola cómo estás, hola yo estable gracias a Dios.

El pacto de estabilidad se firmó en el patio del Ayuntamiento. Que corra el aire. Dispusieron una mesita y una solemnidad como si Cassá fuera Macron y el alcalde fuese Biden. Qué aires, por Dios, ni una cumbre de la OTAN. La mesita era pequeña, pensada para que no hubiera foto de los dos sentados. Había unas banderas cerca, pero faltaba la bandera de la estabilidad y uno echó en falta también una banda de tunos para cerrar el acto y tal vez a la Policía Local de gala y a caballo a las puertas del Consistorio. «Todos somos contingentes pero vosotros sois necesarios», debió gritar un propio al finalizar la firma, pero en esta ciudad de amanece que no es poco el acto terminó sin más, sin cóctel de estabilidad ni unos canapés estables. El tiempo no acompañó, o sea, fue inestable toda la mañana. Pero el pacto de estabilidad desestabiliza a la oposición, que queda condenada a perder todas las votaciones, dado que Cassá se compromete a votar siempre a favor del equipo de gobierno. Para que el desaire a Noelia Losada, de Ciudadanos, no sea grande, le han estabilizado el ánimo diciéndole que Cassá no es del equipo de gobierno. Que es uno que pasaba por allí y le han puesto una mesa.

El pensamiento más estable es que Cassá no hace esto a cambio de nada y podría ser que su carrera política se vuelva estable, o sea, con futuro aunque no es menos estable la idea de que el regidor se lo ha camelado y ahora va a sacar adelante todos los proyectos que quiera sin mosca cojonera. Los terrenos donde se van a construir torres u oficinas se ven ya más estables. La estabilidad es el lujo de los revoltosos. El mantra del ingeniero aeronáutico. Ya tenemos un Gobierno estable. Los caballos prefieren un Gobierno establo.

La estabilidad es «la propiedad de un cuerpo de mantenerse en equilibrio estable o de volver a dicho estado tras sufrir una perturbación». En lugar de cuerpo hay que decir De la Torre o Cassá. Con este acto, la vanidad de Cassá vuelve a ser estable. Yo quiero saber qué han hecho con la mesa, qué uso tenía, dónde irá a parar ahora. El colmo sería que fuera coja. Podría exponerse. Junto a los bolis con los que se ha rubricado la estabilidad. En una exposición permanente. O sea, estable.