La democracia estadounidense, aunque imperfecta, es de una estabilidad admirable. El martes siguiente al primer lunes de noviembre es Election Day. Y es en esta fecha cuando tienen lugar las elecciones más importantes. El año pasado fueron las presidenciales y este año tocan las municipales en más de cuarenta ciudades del país, entre ellas Nueva York, Boston, Miami, Nueva Orleans, Atlanta o Seattle.

La fecha de Election Day no es gratuita. Fue en 1792 cuando la ley federal permitió por primera vez que los estados eligieran electores presidenciales. Noviembre era el mes más conveniente dado que la cosecha ya había finalizado pero el duro invierno aún no dificultaba la movilidad. Al ser la elección el martes, se podía asistir a la iglesia el domingo y trasladarse al colegio electoral durante el lunes. El martes era, además, habitualmente día de mercado. Todo resultaba absolutamente coherente con el origen religioso de la fundación de este país.

No son pocos los que hoy en día cuestionan que las elecciones sigan teniendo lugar en día laborable, dado que dificulta la participación, pero al ser Estados Unidos un país en el que la tradición pesa enormemente no parece que vaya a ser modificado. La mayoría de Estados permiten el voto anticipado, algunos establecen por ley el derecho a ausentarse del trabajo durante unas horas cobrando el sueldo, y otros lo han declarado directamente día de fiesta.

Nueva York vive hoy su jornada electoral con pocas sorpresas. Todo parece apuntar que el demócrata y afroamericano Eric Adams, ex agente de policía y presidente del borough de Brooklyn, sustituirá en la alcaldía a Bill de Blasio. Los principales desafíos que tendrá el nuevo alcalde son una inseguridad en alza, la gestión de la fuerza policial local más importante del país, el transporte metropolitano en quiebra, un sistema de salud insuficiente y la eterna mejora de la educación como herramienta de integración social. Todas estas áreas han sufrido fuertes reveses durante la pandemia y viven momentos complicados.

Los proyectos más innovadores anunciados por Adams son en el campo de la educación. En primer lugar el calendario escolar de 12 meses, que facilitaría la vida a numerosas familias trabajadoras de bajos recursos. Queda por ver cómo se podría financiar. En segundo lugar, el desarrollo de escuelas de primaria para niños con capacidades superiores a la media. Las conocidas como Gifted and Talented Schools. Aunque el alcalde De Blasio anunció hace pocas semanas que pondría fin a la continuidad del programa existente, dado que eran básicamente familias blancas y asiático-americanas las que se beneficiaban, parece que Adams tiene intención de reformarlo y potenciarlo. Sin duda, es una gran oportunidad para que niños talentosos con pocos recursos accedan a las mejores universidades del país.

En estas elecciones también se pone de manifiesto el creciente número de mujeres, y concretamente mujeres afroamericanas que están al frente de ciudades importantes. Boston, Washington DC, Nueva Orleans, Atlanta, Charlotte, San Francisco, Chicago y Saint Louis tienen actualmente mujeres de color al mando. En Boston la actual alcaldesa será sustituida por la asiático-americana Michelle Wu, pero entrará en el club Buffalo, la segunda ciudad más poblada del estado de Nueva York. La mujer negra está entrando con fuerza en política. Cada vez son más numerosas en los puestos de alta responsabilidad. Es, sin duda, su gran momento.