Almeida: de agraviante a mártir

El alcalde de todos los madrileños y portavoz nacional del PP, Martínez-Almeida, inmerso en un ataque ultraderechista al sacar los presupuestos a cambio de nombrar a Almudena Grandes hija predilecta de la ciudad –título que, según él, «no merece»–, se ha revestido mártir y lejos de rectificar –que no olvidemos es de sabios–, para evitar enojar aún más a Vox, sostuvo y no enmendó su cobarde descalificación a la memoria de la escritora. ¿Qué criterios literarios maneja para ser tan rotundo? La postura de Almeida no me sorprende. De vez en cuando se le cae la careta de moderado y asoma su pertenencia a un partido muy de derechas surgido del franquismo que siempre consideró la crónica literaria de Almudena –dando voz a los vencidos– de ataque a la dictadura. Deberían hacerse mirar ese franquismo latente.

Miguel Fernández-Palacios Gordon. Málaga