Fue en Córdoba, en una de esas tardes de enero donde el frío robaba el protagonismo a una de las ciudades más bonitas de España, cuando tuve la oportunidad de conocer a los Hispanos. La ocasión era propicia ya que apenas unos meses antes se habían proclamado campeones del mundo 2013 por segunda vez, así que un par de semanas antes, escribí la RFEBM para establecer la cita. 

Al no tratarse de un periodista acreditado para la ocasión, entendí que recibiría el silencio como respuesta, pero nada más lejos de la realidad, ya que no solo me abrieron las puertas del combinado nacional de par en par, sino que prácticamente hicieron que me sintiese un miembro más de aquella concentración, lo que habla muy bien de la humanidad que desprende esa gran familia.

Lo más impresionante de todo fue ver la cercanía y sencillez de los jugadores –y eso que eran campeones del mundo–, con los que pude departir largo y tendido. De aquellos encuentros quisiera resaltar por encima de todos a uno, el que tuve con Julen Aguinagalde. El fantástico pivote hispano, que acababa de recalar en las filas del Kielce polaco, tras la traumática desaparición en julio de 2013 del Balonmano Atlético de Madrid, dejando en la estacada a un elenco de estrellas tales como Ivano Balic, Kiril Lazarov, Jonas Kälman, Jakob Gojun, García Parrondo, Joan Cañellas y J.J. Hombrados junto al propio Julen, entre otros.

Me mostré muy apesadumbrado ya que he de confesar que fui fiel seguidor del BM Ciudad Real de aquella época, equipo antecesor del At. Madrid, que también desapareciese por problemas económicos en 2011, dejando sumida en una profunda tristeza a toda una ciudad que había visto a su equipo conquistar los mayores logros posibles: Liga Asobal, Copa del Rey, Copa Asobal y Campeón de Europa. El idilio rojiblanco apenas duraría 2 años, entre 2011 y 2013 y de ahí la conversación que surgió entre ambos.

Le manifesté mi incredulidad a que el club colchonero dejase en la estacada al equipo de balonmano por temas económicos y ahí Julen fue tajante. No lograba comprender como el club no era capaz de mantener una institución con unos 3 millones de € de presupuesto como era la sección de balonmano, y en cambio fichar en aquellos momentos a David Villa para pagarle ¡7 millones de euros a él solo! Se le veía muy afectado. Ya me vaticinó el final de la época dorada del balonmano español con la desaparición de Portland San Antonio, BM Ciudad Real, Elgorriaga Bidasoa, Teka de Santander…

Aquello fue el final de los grandes clubes que escribieron la historia de clubes más bonita de este deporte en nuestro país, dejando huérfano al FC Barcelona que es el único superviviente. Pero el amor y la pasión que mostraban y muestran los jugadores nacionales, a día de hoy, ha servido para elevar la bandera de nuestro país a lo más alto del firmamento balonmanístico, con la consecución de los títulos internacionales más importantes de la historia del balonmano español. ¡Ahí es nada!

España es una de las grandes potencias del balonmano y una de las selecciones más laureadas,​ habiéndose proclamado bicampeona mundial en 2005 y 2013, y bicampeona europea en 2018 y 2020 (dos platas en 2016 y el recientemente europeo de 2022). Además, en Juegos Olímpicos ha logrado cuatro medallas de bronce en Atlanta 1996, Sídney 2000, Pekín 2008 y Tokio 2020.

Desde aquel lejano debut como selección el 15 de abril de 1953 ya ha llovido mucho, precisamente ante Suecia, con quienes nos jugamos este último Europeo. Fue un encuentro amistoso que se disputó en Madrid. El 13 de noviembre del mismo año disputó su primer partido oficial, en un partido clasificatorio para el Campeonato del Mundo de 1954. La selección española cayó derrotada en Nantes por 23-11 ante el combinado francés, quedando así eliminada. 

Su debut en un campeonato oficial llegó 4 años más tarde, cuando fue invitada a participar en el Campeonato del Mundo de 1958, disputado en la extinta RDA. No fue hasta su segundo partido cuando el combinado nacional lograse su primera victoria a nivel internacional. Fue ante Finlandia por 19-16. Tras perder el tercer partido de la fase de grupos ante Polonia, España quedó eliminada, pero los cimientos ha estaba creados. Durante los años 60, el equipo español quedó eliminado en todas las fases de clasificación para los grandes campeonatos. 

El primer éxito en las fases clasificatorias llegaría en los JJ.OO. de Múnich 1972, cuando el balonmano volvió a ser deporte olímpico 36 años después. La fase de clasificación europea se disputó en marzo de 1972 en territorio español donde lograríamos sacar billete para Alemania. Sin embargo, desde ese momento el equipo español solo ha quedado eliminado en dos fases clasificatorias: las de los Juegos Olímpicos de Montreal 76 y Río 2016. 

El primer gran éxito a nivel internacional llegaría con la consecución del Mundial B de 1979. Con aquellos jóvenes talentos emergentes en los años venideros ya no solo logramos clasificarnos para las grandes citas, sino que era una constante vernos en semifinales para luchar la hegemonía con los más grandes. Fue ya entrados los noventa cuando se vivió uno de los mejores momentos del balonmano español con la conquista de las primeras medallas. 

Campeones del Mundo 2005

Pero cuando realmente nuestros chicos iban a hacerse un verdadero nombre dentro del balonmano a escala mundial fue a comienzos del siglo XXI.

Tuvo que ser en la legendaria Túnez, la vieja Cartago de la reina Dido, donde los Hispanos escribiesen con letras de oro, la página más gloriosa del Balonmano nacional dentro de su ya dilatada historia. Fue bajo la dirección de Juan Carlos Pastor, que con gran maestría supo guiar a los nuestros hasta lo más alto del cajón. 

España quedó encuadrada en el grupo C, junto a las selecciones de Croacia, Suecia, Argentina, Japón y Australia. El equipo español mostró un excelente juego y, a excepción de una ajustada derrota ante la selección con la que se encontraría en la final, la selección croata (31-33), ganó todos sus partidos. En la segunda fase, España quedó encuadrada en el grupo 2, junto a las selecciones de Alemania, Suecia, Serbia y Montenegro, Croacia y Noruega. Superadas las dos fases de grupos, España pasaría a disputar las semifinales de la competición, enfrentándose a la selección anfitriona a la que derrotaría por 33-30, en un partido realmente emocionante y que no se decidió hasta el tramo final.

Finalmente, el 6 de febrero de 2005, España se proclamaría campeona del mundo tras apabullar literalmente a su verdugo de la fase inicial, la temida Croacia, por 40-34, en un legendario partido que llevaría a los nuestros a lo más alto del panorama internacional. 

El equipo campeón del mundo estuvo formado por: David Barrufet, José Javier Hombrados, Juanín García, Albert Rocas, Mariano Ortega, David Davis, Iker Romero, Raúl Entrerríos, Alberto Entrerríos, Mateo Garralda, Demetrio Lozano, Fernando Hernández, Rubén Garabaya, Chema Rodríguez, Juancho Pérez y el hispano-cubano Rolando Uríos.

Bicampeones mundiales 2013

Los Hispanos disputaron como anfitriones por primera vez en la historia un Campeonato Mundial. El equipo nacional fue cabeza de serie del grupo D, y disputó sus cinco encuentros de la primera fase en la Caja Mágica de Madrid. Se impuso a sus cuatro primeros rivales; Argelia, Egipto, Australia por 51-11 (la mayor goleada a favor del conjunto español en toda su historia) y Hungría,​ cayendo en el último ante la selección croata por 25-27. 

España disputó sus partidos de octavos y cuartos en Zaragoza, imponiéndose a Serbia (20-31) y Alemania (28-24). En la semifinal disputada el 25 de enero en Barcelona, se impusieron a la selección eslovena por 26-22. 

Y así, el 27 de enero, y como si de una auténtica manada de búfalos se tratasen, los hispanos volvían a proclamarse campeones del mundo por segunda vez en su historia, en la final disputada en el Palau Sant Jordi ante los vikingos del norte de Europa, la Dinamarca de Mikel Hansen, por un aplastante 35-19. Una victoria que quedará para los anales de la historia como la más abultada. 

El equipo campeón del mundo estuvo formado por: Arpad Šterbik, José Manuel Sierra, Albert Rocas, Aitor Ariño, Víctor Tomás, Carlos Ruesga, Daniel Sarmiento, Antonio García, Alberto Entrerríos, Joan Cañellas, Viran Morros, Valero Rivera, Ángel Montoro, Jorge Maqueda, Gedeón Guardiola, Julen Aginagalde y al frente de todos ellos, el mítico Valero Rivera. ​ 

Campeones continentales en 2018

Croacia sería la sede del XIII Campeonato de Europa. España quedó encuadrada en el grupo D, con sede en Varaždin, junto a Chequia, Hungría y Dinamarca. Debutó con victorias ante Chequia por 32–15 y Hungría por 25–27, cayó ante Dinamarca por 22–25, pero concluyó líder de grupo. En el primer partido de la segunda fase, ganó a Macedonia 20–31, cayó 31–26 ante Eslovenia y se impuso en el tercer y determinante encuentro ante la vigente campeona europea Alemania, por 27–31. El verdugo de la final de 2016 donde la dureza germana y la permisividad de los colegiados, nos privarían de haber levantado nuestro primer entorchado continental.

“Leónidas” Karabatic y sus galos, hexacampeones mundiales y cuya hegemonía mundial en aquellos momentos les hacía ser los claros favoritos al título, esperaban a los hispanos en semifinales. Pero la inteligencia táctica de nuestro particular Astérix como era Jordi Ribera, hizo posible obrar el milagro, derrotándoles por 23–27, logrando así el pase a su quinta final en la competición. El 28 de enero, España se proclama finalmente campeona continental, tras nuevamente apabullar en una final a su rival, en este caso a Suecia, por un contundente 29–23. 

El equipo campeón de Europa estuvo formado por: Arpad Šterbik, Gonzalo Pérez de Vargas, Rodrigo Corrales, Ángel Fernández, Aitor Ariño, Ferran Solé, David Balaguer, Valero Rivera, Daniel Sarmiento, Joan Cañellas, Raúl Entrerríos, Viran Morros, Julen Aginagalde, Gedeón Guardiola, Adrià Figueras, Eduardo Gurbindo, Iosu Goñi, Alex y Dani Dujshebaev.

Bicampeones continentales en 2020

España disputó como vigente campeona continental, el XIV Campeonato de Europa de 2020, saldando sus tres partidos de la primera fase con contundentes triunfos, 33–22 a Letonia, 33–26 a Alemania y 25–36 a Países Bajos. 3 nuevas victorias ante Chequia, Austria, Bielorrusia (31–25, 30–26 y 28–37) y un empate a 22 ante Croacia, clasificaba a los hispanos para su quinta semifinal consecutiva. El rival Eslovenia a los que doblegamos por 34–32, logrando así el pase para la sexta final europea, tercera consecutiva. El 26 de enero, España revalidó invicta, el título de campeona continental, tras vencer 22–20 a Croacia, en la final disputada en el Tele2 Arena de Estocolmo. La leyenda de los Hispanos había alcanzado tintes épicos.

El equipo campeón de Europa estuvo formado por: Gonzalo Pérez de Vargas, Rodrigo Corrales, Ángel Fernández, Aitor Ariño, Ferran Solé, Aleix Gómez, Raúl Entrerríos, Daniel Sarmiento, Joan Cañellas, Viran Morros, Iosu Goñi, Jorge Maqueda, Alex Dujshebaev, Daniel Dujshebaev, Julen Aginagalde, Gedeón Guardiola, Adrià Figueras y como seleccionador Jordi Ribera, el gran estratega del balonmano moderno.

Y justo hace unos días, en concreto el 30 de enero de 2022 y tras disputar 4 finales europeas consecutivas, los de Ribera caerían ante Suecia de una manera cruel en la final de Budapest. Una clara falta no pitada a Joan Cañellas en el último ataque hispano, y un penalti más que discutible transformado por Ekberg para Suecia (26-27) con el reloj a cero, acabarían con nuestro reinado continental. Pero lejos de suponer una decepción, aquello encumbró mucho más alto al mito hispano, ya que, junto al baloncesto y hockey patines, ningún otro deporte nacional ha sido capaz de darnos tantas alegrías y con tanta longevidad en él tiempo, como lo han hecho estos héroes terrenales. La Leyenda de los Hispanos continuará…