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La Opinión de Málaga

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Málaga solidaria

Ana Rueda

Alumna del programa Incorpora Joven y de la Escuela de Segunda Oportunidad de la Asociación Arrabal-AID

Sumando esfuerzos para construir una segunda oportunidad

Hace apenas un año, estando en casa viendo la tele sin ganas de estudiar, un familiar me habló de la existencia de la Escuela de Segunda Oportunidad de la Asociación Arrabal-AID y poco después conocía a uno de sus técnicos, Juanfran Ruiz. Con la perspectiva del tiempo, puedo decir que me ha cambiado la vida. Desde el principio me escuchó atentamente, trazó un plan de acción para transformar debilidades en fortalezas y planteó un itinerario personalizado y un acompañamiento a medida con el que me siento alegre, sin la obligación de estar pegada a una silla 6 horas sufriendo todo tipo de acoso. Sí, digo acoso porque en la enseñanza obligatoria puedes tener a tus mejores amigos, pero también puedes sufrir la peor pesadilla de tu vida. En esa etapa descubrí el odio y me sentí infravalorada por algunos docentes que decían que no estudiaba y que no completaría mi formación académica. Y así, por mucho que estudiase, no me desprendía de esa etiqueta.

La E2O de Arrabal-AID es diferente, no existen etiquetas ni te juzgan o infravaloran; tampoco te dicen que no vales para estudiar. Siguen un método de aprendizaje cercano basado en la escucha activa y la reflexión para potenciar la autoconfianza. Aquí he encontrado a jóvenes de diferentes edades con una casuística parecida y juntos hemos formado un verdadero equipo, que se esfuerza por obtener el Graduado en Secundaria siguiendo la metodología Radio Ecca dentro del programa Incorpora Joven de la Fundación la Caixa, un sistema semipresencial que se adapta a la nuestra realidad, donde se fusionan las clases virtuales con un aula abierta presencial.

En esta escuela sigo progresando, esforzándome por salir de mi zona de confort, descubriendo mis verdaderos valores e inquietudes y participando en distintos talleres que nos ayudan a crecer como personas. Actividades todas ellas que generan curiosidad por aprender, además de sentimientos y emociones positivas que suponen una gran diferencia con respecto a mi anterior etapa educativa. Sin perder la perspectiva del Graduado en ESA, en este tiempo he participado en acciones de innovación social del Ayuntamiento de Málaga en el marco de la Mobile Week y en un escape room para combatir las fake news en los centros educativos, iniciativas que me ilusionan y me animan a seguir dando lo mejor de mí misma para alcanzar mis aspiraciones. 

Con la experiencia de todo un año, puedo decir que Incorpora Joven y la Escuela de Segunda Oportunidad de Arrabal-AID han logrado una cohesión casi perfecta entre alumnado y técnicos que no tiene límites para avanzar en nuestros itinerarios de aprendizaje e inserción, como quedaba patente en la reciente jornada de las escuelas andaluzas. Aunque nerviosa, participaba en la redacción de un manifiesto que se leerá esta misma semana en el encuentro #SumarEsFuerza que la Asociación Española de Escuelas de Segunda Oportunidad celebrará en Zaragoza. Como representante andaluza en este foro, puedo decir que las segundas oportunidades existen y voy a por ella. Por eso, te mando un mensaje a ti que estás leyendo este artículo y te encuentras desorientada, perdida por no saber qué camino tomar entre el mundo académico o laboral: No estás sola, en Arrabal te pueden ayudar. No importa cuántas veces pudiste tropezar, ten claro que toda persona merece una segunda oportunidad.

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