Kiosco

La Opinión de Málaga

Enrique Benítez

EN REDES

Enrique Benítez

Economista

Pegasus y los derechos fundamentales

Pedro Sánchez. POOL

Pegasus es el nombre de un software elaborado por una compañía israelí para espiar móviles y dispositivos electrónicos. Su uso con varias personas del entorno del independentismo catalán, con el presidente del Gobierno y la ministra de Defensa, tiene una innegable dimensión política. Pero más allá de titulares de brocha gorda, el escándalo Pegasus debería servir para hacer pedagogía sobre la vigilancia indiscriminada y las posibilidades que brindan las nuevas tecnologías para el espionaje sin intervención judicial, esto es, por encima de nuestros derechos fundamentales básicos.

Algunos periodistas serios han leído el informe del Citizen Lab y el reportaje firmado por Ronan Farrow para The New Yorker. Lo que nadie ha rescatado es el documento publicado a mediados de febrero de este año por el Supervisor Europeo de Protección de Datos (EDPS por sus siglas inglesas).

«Pegasus es probablemente la herramienta de piratería informática -o software espía- más potente hasta la fecha», sostiene la EDPS. Diseñado para atacar con éxito casi cualquier teléfono inteligente con sistema operativo iOS o Android, basándose en información específica del objetivo, como el número de teléfono móvil, puede convertir en secreto un teléfono móvil en un dispositivo de vigilancia las 24 horas del día, ya que obtiene acceso completo a todos los sensores e información del teléfono. Puede leer, enviar o recibir mensajes que supuestamente están encriptados de extremo a extremo, descargar fotos almacenadas y escuchar y grabar llamadas de voz/vídeo. Tiene acceso total a la cámara del teléfono, lo que significa que puede utilizarla en secreto para filmarte a ti o a tu entorno, o activar el micrófono para grabar conversaciones del mundo real (por ejemplo, las de las personas que están a tu lado). También tiene acceso completo al módulo de geolocalización del teléfono, lo que significa que sabe dónde se encuentra el teléfono en ese momento y también podría grabar la línea de tiempo de su ubicación».

Como ha dicho la experta Marta Peirano, Pegasus puede entrar en casi cualquier móvil sin la colaboración de su portador o dueño. Como ha divulgado el periodista Pedro Vallín, vuelca toda esa información, sin filtros, en los servidores de su empresa creadora, NSO Group. Y como explica Carissa Véliz, hoy en día la privacidad es poder. Sin privacidad no hay democracia. Pensemos que esto se hace con cualquiera de nosotros. Pensemos que ya puede estar ocurriendo.

Compartir el artículo

stats