Opinión | TRIBUNA

Enchúfame el coche aquí

Y venga, una que se pone a buscar un enchufito en Málaga, que ni aguja en el pajar ni cerebros en política

Un coche eléctrico, cargando.

Un coche eléctrico, cargando.

Me llama mi marido y me dice que el coche se le ha roto ¿pero si es nuevo, qué le ha pasado? No sé qué de la propulsión, un mensaje en la pantalla, no tira bien, me van a dar un coche de sustitución, que por lo visto es un cochazo. Yo me echo a temblar, claro, porque cochazo era también hace 3 semanas el de la propulsión. Me callaré la marca por educación y porque yo no bebo ni mijita de Whisky. Y es que mi Mercedes tiene ochenta años y solo lo llevo al taller para que salude a José Luis el de El Palo, que no se olvide de mi cara.

Así que me aparece por la noche con un pedazo de coche, las cosas como son, blanco, enorme, con rayitas azules así como recién llegadas del futuro, sonido de aterrizaje de nave espacial y el techo solar más grande que el propio techo, la tapicería color chocolate, impoluta, pidiendo un mordisco y una pantalla de ochenta mil pulgadas. Jo, cariño, esta vez no te la han colado, es verdad que es un cochazo. Pues hay que buscar dónde lo enchufamos… ¿Cómo dices? Será híbrido, ¿no? No, es eléctrico. Y es que a veces el amor es un acto de fe que ni la 101: un coche de sustitución 100% eléctrico, genial. Y hasta cuándo, hasta el lunes, estamos a martes, qué autonomía tiene, no sé, cuánto gastas por trayecto, ni idea, dónde se carga, busca tú un punto de recarga, anda, cariño. Y venga, una que se pone a buscar un enchufito en Málaga, que ni aguja en el pajar ni cerebros en política. Encuentro un punto en Plaza Mayor, pregunto cómo va, es gratis, bien, no hay que bajar ni App ni nada, enchufar y listo, qué chollo. Vamos en dos coches para dejarlo allí y mientras comer en el Tiki por mi cumple, 2 horas después volvemos, cuántos kilómetros ha cargado, sólo 20, ¿cómo?, no puede ser, 20 kilómetros en 2 horas, si queremos ir a Madrid tenemos que dormir 2 días en el parking del Outlet. Ya te podían haber dado una Autocaravana. Nada, algo habremos hecho mal, lo has enchufado bien, no soy gilipollas, no me tires de la lengua. Miro en Google, en Málaga capital me salen 14 puntitos rojos, sólo 14, no puede ser. Entro en la web del Ayuntamiento, dice que hay 35 puntos de carga públicos, pero cuando pincho en el mapita, que parece hecho por mi abuelo, son 12 ubicaciones, ninguna en Málaga Este, por cierto, Sr. Conde. Pero vamos a ver, tanto anuncio tanto medio ambiente y tanto sopla gaita, y ahora dónde cojones enchufo el coche. Vamos a la gasolinera de los Baños del Carmen a preguntar, deben estar al tanto de tal competente competencia. Tenemos un enchufe aquí pero no funciona. No me jodas que me compro una bicicleta. Pero creo que hay un punto en Cerrado de Calderón. Pues sí, uno de los puntitos rojos de Google, una estación de Iberdrola con 4 enchufes, perfecto. Lo dejamos aparcado y encima me ahorro mancharme los zapatos en el parking del Verum. El vaso medio lleno, siempre. Descarga la App, regístrate, espera que la contraseña tiene que tener un símbolo, mete la tarjeta, verifica el código, espera que la App del banco tiene que actualizarse, ay que no pillo 5G, vamos a ver, ahora, enchufa el coche, ahora parece que va, mira en la pantalla de cine esa el tiempo estimado de carga, pone hasta las 3 de la mañana, pues espero que en Ummo tengan cocina Non stop o ve buscando un After, qué buena está la pizza de tartufo y huevo poché, ¿pido algo más? Pide toda la carta, cariño, que mañana tengo que ir a Marbella ¿Y si un gamberro, gamberra o gamberre nos lo desenchufa? Asómate a ver si sigue el cable, que el coche no es tuyo. Mira, vámonos que si el café de la tarde me quita el sueño, imagina uno a la 1 de la mañana ¿Cuánto ha cargado? 50 kilómetros, así que mañana desayunamos en La Canasta. Puedo seguir pero no me quiero calentar, que me pongo a decir barbaridades como llama de una puta vez al del taller para que te devuelva el puto coche. Pero yo soy de colegio de monjas, así que respiro hondo y propongo que lo cargue en el CC Miramar mientras se lleva a los niños de compras ¿Quieres que me arruine, cariño? Pues también es verdad. Y de repente me viene un flash, mi vecino carga el coche en el garaje. Ese vecino al que nunca he visto en 7 años, solo veo su coche junto al mío, no sé si es eléctrico y también autopilotado ¿Quién será su conductor? Me tiene que dejar su enchufe por las noches, que esto es un sinvivir. Pienso en cómo presentarme, hola, soy la vecina fantasma de su plaza de garaje, encantada, ¿tiene un poco de sal y de paso me deja que le enchufe el coche? Me mirará pensando, ¿esta tía pretende enchufar su Mercedes del año mil..? Le leo el pensamiento, perdone, que no es para mi coche es para un eléctrico que nos han dejado de sustitución los muy mamones. Me armo de valor para llamarle al timbre y, milagro, me salva una llamada. Cariño, el cargador del Miramar es una pasada, está cargando el coche como una bala. Ufff menos mal, ya te veía montado en una grúa. Mientras voy al súper y compro un marisquito ¿te parece? Me parece que me va gustando el coche ¿Nos lo quedamos?

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