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La Opinión de Málaga

José María de Loma

Contracrónica

Jose María de Loma

El día menos pensado

Al ganador todo se le vuelven selfies. Aunque en la jornada electoral también protagonizó muchos. ¿Cuántos retratos con Moreno habrá en los teléfonos de Andalucía toda? EFE

Juanma Moreno Bonilla puede ser el único que no odie los lunes. Solo con tener uno como el de ayer ya le merecen la pena. Los lunes tienen muy mala fama. Aunque el de ayer era el Yellow Day, según los anglosajones. O sea, el día más feliz del año. Seguramente porque es la víspera del verano oficial y se huelen las vacaciones. Lo mismo que tienen el Blue Monday, la jornada más triste del año, que es un lunes de enero. Huelgan las explicaciones sobre cómo nos sentimos en plena cuesta de enero, con la resaca de las navidades.

-Oiga que hoy es martes.

La vida sigue y hoy martes Juan Espadas se habrá levantado y habrá comprobado que ha amanecido igualmente, que su camisa blanca sigue en el armario, que la cafetera está en el mismo sitio y que ya no tiene que agarrar el coche y trasponer hasta Vícar o Cartaya. Su barrio sigue siendo su barrio y su coche arranca.

Macarena Olona sin embargo no tuvo un buen lunes pero tampoco un buen domingo ni ha tenido una buena campaña y ahora dice que seguirá en Andalucía pero que está a la disposición de Dios como católica que es.

Ya sabemos que Dios al séptimo día descansó pero no sabemos los designios que tendrá para Olona. De momento a nosotros nos ha librado de que entre en el Gobierno, lo cual es un motivo para tener fe. Ahora se especula, aunque sea una especulación de viernes tarde con gin tonic, con que Olona podría ser candidata a la alcaldía de Granada. No tardaremos tampoco mucho en especular, mañana miércoles mismo, con qué Gobierno hará Juanma Moreno. El Partido Popular controla diputaciones, la Junta y grandísimos ayuntamientos en Andalucía. Eso le garantiza que ninguno de sus dirigentes pase los lunes al sol. Ni siquiera la mayoría de militantes. Los días pasarán lentos para el que espere un telefonazo que lo convierta en delegado, director general, viceconsejero o consejero delegado de empresa pública. Asesor de una Mancomunidad tampoco está mal. A Juan Marín sin embargo ahora le empiezan los días iguales. Distintos, por no dedicarse a la política. Tal vez la libertad de un jueves en la playa, de un martes paseando por Sanlúcar, de un viernes zascandileando por Sevilla, demorándose en plazas y calles, escaparates y terrazas, veladores y monumentos. Marín podría leer El hombre que fue jueves y también un ensayo que se titulara Ya no me llama ni Dios. Ayer, lunes, negó que vaya a aceptar un cargo que proceda de la órbita del PP y que piensa alejarse de la política, pero a veces los lunes se dicen cosas que tras un buen descanso ya se repiensan.

La izquierda está más dividida que una familia numerosa eligiendo paella un domingo. No hay matriarca que ponga orden y diga que una mixta y entre que discuten si con pollo o con marisco se les pasa si no el arroz sí cuatro años en la irrelevancia política andaluza.

Con todo, o sin nada, el experto en manejar los tiempos es Sánchez, cómo va a ser un artículo político sin nombrar a Sánchez, que planea para más adelante un impulso a su Gobierno. No sabemos qué significa eso. Pero nos lo venderán cualquier día. Como diría Alcántara, «el día menos pensado. Ese en el que pienso siempre».

Juan Espadas, votando el domingo. Julio Muñoz / EFE

Explicaciones socialistas

Adriana Lastra dio unas explicaciones ciertamente estrambóticas para explicar el batacazo del PSOE. Espadas fue más señor e indicó que inicia la labor de jefe de la oposición. Y como la vida sigue, ayer martes Susana Díaz apareció en el programa de Risto en Cuatro. Muy documentada sobre nuestras relaciones con Argelia se la veía.

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