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La Opinión de Málaga

Cristobal Montilla

La Bodeguilla

Cristóbal G. Montilla

Oda a la política transversal

Pedro Sánchez, durante la pasada Cumbre de la OTAN en Madrid. L. O.

La resaca de las elecciones andaluzas sigue instalada como estado de ánimo en La Bodeguilla. Ha pasado medio mes desde el 19J y las aguas no se han calmado. ‘El pensador’ lanza uno de sus disparos socialistas y asegura que el PP va a romper la palabra ‘transversal’ de tanto usarla «porque se cree que Feijóo va a conseguir una mayoría absoluta como la andaluza». «La estrategia de acercarse a la izquierda ya no pilla por sorpresa a nadie, basta con ver cómo el partido de la gaviota se ha envuelto más que nunca en la bandera arcoiris durante el Día del Orgullo», añade.

Su provocación encuentra una respuesta inmediata en El Tabernero, quien le reprocha que «para oda a la política transversal la que está entonando de tapado Pedro Sánchez». «Esto parece el mundo al revés, los de la derecha mirando a la izquierda y viceversa, Sánchez ve su panorama tan negro que están dando bandazos hacia un electorado más conservador y para ello le han venido muy bien tanto la Cumbre de la OTAN como sus posicionamientos sobre las políticas migratorias, que tanto se están criticando en las fuerzas situadas a la siniestra del PSOE», agrega.

Lo suelta y, a renglón seguido, se abona a una ‘versión andaluza’. «Ferraz también ha tenido que encomendar a Juan Espadas a la transversalidad y mimar a Susana Díaz para que la cédula durmiente de la expresidenta no agite el avispero, críticas como las de Odón Elorza o Luis Ángel Hierro se soportan como algo aislado», recalca con crudeza El Tabernero.

En la vorágine de esta conversación de barra, cada uno entona su propia cantinela. ‘Paco el patriota’ presume de tener buenos contactos en el PP y se atreve a especular con la representación malagueña en el nuevo Gobierno andaluz que está confeccionando Juanma Moreno.

Su apuesta pasa por la existencia la próxima legislatura de una trilogía de consejeras malagueñas. Entre ellas, no cuenta a Marifrán Carazo, que tiene todas las papeletas para continuar y muchas para salir reforzada. Pese a su vínculo residencial con Antequera, a ella la considera granadina. En cambio, sí incluye en este tridente a la cordobesa Rocío Blanco, que lleva más de un cuarto de siglo afincada en tierras malagueñas y se convirtió en consejera independiente de Empleo por Ciudadanos tras haber dirigido la Tesorería General de la Seguridad Social en la provincia costasoleña. Su continuidad en el Gobierno en solitario del PP se da por segura desde antes, incluso, de la celebración de las elecciones andaluzas.

El segundo nombre que ofrece es el de la número 2 del PP malagueño, Patricia Navarro, a la que muchos ven en otoño haciendo doblete como presidenta provincial del partido -una vez que Elías Bendodo dé el paso definitivo para centrarse en calle Génova- y en el Ejecutivo autonómico como consejera. Posiblemente, de Turismo.

Finalmente, saca a la palestra a la abogada marbellí ‘Kika’ Caracuel, quien dejará la Diputación tras once años como vicepresidenta para ser parlamentaria andaluza y goza de muy buena relación con Bendodo y Moreno. Su experiencia en asuntos económicos y como edil ‘marbellera’ de Urbanismo la asoman a los pronósticos.

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