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La Opinión de Málaga

José María de Loma

El Palique

Jose María de Loma

Ambientazo en La Nogalera

Ya hay estación, ya hay estación. De tan contentos en la foto parecía que repartían jamón

Inauguración de la estación de tren de la plaza de la Nogalera. L. O.

Yo creo que el Rey Felipe y la princesa Leonor no vinieron porque tenían los premios en Girona, que si no, no se lo pierden. Qué fotón, vaya imagen inmortal, qué gentío, que personajeo, qué cantidad de gente en la foto de la puesta en servicio de la remodelación de la estación de Cercanías de La Nogalera, en Torremolinos. Hasta el mismísimo delegado del Gobierno en Andalucía se llegó. No faltó tampoco el presidente de Renfe, que alabó tanto la excelencia de su compañía y del servicio de Cercanías en la provincia que dieron ganas de preguntarle, nadie lo hizo, entonces por qué lo maltratan tanto.

Por qué con frecuencia eliminan frecuencias y por qué hemos estado durante meses con un caos bananero en la provincia de Málaga. Más autoridades que maquinistas, más sonrisas que raíles. No caben todos. Sonríe, sonríe, que no hay una foto así ya en meses.

Hace casi quince años que comenzaron las reclamaciones de los torremolinenses: aquella estación era un sindiós diseñada por un malvado o sádico. Escaleras empinadísimas, acceso imposible para no pocos, etc. Escalera mecánica que parecía funcionar a ritmo de ventosidades. Eso en una estación concurridísima, rentable, estación escaparate por los muchos extranjeros que la frecuentan. Protestas vecinales. Y del Ayuntamiento. Ni puro caso. Nada. Cero. A pelarla. A bajarlas, mejor dicho. Las escaleras. Más tarde, en 2015, se planteó, aleluya, albricias, cáspita, ya era hora, un proyecto. Que fue al cajón. Protestas de nuevo, reivindicaciones del pleno, miedito también a toserle a Madrid.

Julio de 2022 inauguración al fin. Seguramente gracias a que haya ido sobrando algo, algo, partiditas, para el Cercanías de Cataluña, que allí no consienten estas humillaciones. No es opinión, es constatación de una realidad. Qué bien sonríen. Con lo que algunos se han reído del proyecto.

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