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La Opinión de Málaga

Mel Otero

La libreta del duque de Chantada

Mel Otero

El Bosco, una ciudad de videojuego y un grupo de pioneros

Unicaja se enfrentará a finales de septiembre a la fase de clasificación de la BCL con una clara disyuntiva: Clasificación o problema. Es cierto que las plantillas de todos están sin cerrar, pero ninguno de los rivales del equipo verde juntará una plantilla de la calidad que tiene hoy en día Unicaja, y falta gente por venir. Esto no significa que este evento se convierta en un torneo de verano o de presentación del equipo. Significa que no se puede fallar, que el club ha hecho un esfuerzo muy grande en los despachos para conseguir lo que los jugadores no lograron en el parqué y ahora hay que corresponder en la cancha.

Jheronimus Aken, nació en Den Bosch (literalmente El Bosque) y se hizo famoso con el nombre de su ciudad, Jheronimus Bosch, en España: El Bosco. El genial pintor que, en 1504, una de las pocas fechas documentadas de su vida, recibió el encargo de un cuadro «Juicio Final» por parte de Felipe «El Hermoso» rey de España y que después se convertiría en objeto de culto del gran rey de la casa de Austria, Felipe II. El Jardín de las Delicias, su gran obra, se puede ver en el Museo del Prado. En esa ciudad juega el más joven, porque fue refundado en 2005, pero el más histórico posible rival verde, es heredero del mítico Den Bosch que llegó a la final de la Recopa en 1979. En su plantilla están Mike Carlson, que jugó en España en Clavijo, Oviedo y Guipúzcoa Basket en dos épocas distintas. Shane Hammink, hijo del ex jugador del Baskonia, Geert Hammink, formado en la Canarias Basketball Academy con Rob Orellana y que en 2017 estuvo una temporada en Bilbao Basket. Jito Kok que jugó en la 2017-2018 en el Valladolid en LEB Oro a las órdenes de Paco García. El que ya no está es Morgan Stilma, el canterano cajista que tenía contrato y ha sido cortado hace unos días por sus múltiples problemas con las lesiones.

Del duelo entre los neerlandeses y el Siauliai saldrá el primer rival. Los lituanos son el tercer equipo de su país detrás de Zalgiris y Rytas. De su cantera han salido Robertas Javtokas, Donatas Slanina, el baskonista Giedraitis y por allí paso 2 temporadas el boquerón lituano, Kuzminskas. Con el veterano Antanas Sireika en el banquillo es el rival más peligroso de todos los que se pueden encontrar los hombres de Ibon Navarro. Siauliai es conocida en Lituania por su pujante industria del cuero, del calzado y el lino, mientras el resto del mundo la conoce por ser la ciudad principal de Lituania en el videojuego Medieval II. Total War: Kingdoms.

De pasar esta semifinal en la final estará esperando probablemente El Karhu Kauhajoen. El pionero del baloncesto finés ubicado en una ciudad de apenas 15.000 habitantes. Un club que sirvió de entrada a Europa a jugadores como el ACB Clevin Hannah que pasó antes por Rumania o Austin Hollins, fichado por el Maccabi la semana pasada, que paso antes por la PROB francesa. Y una aclaración para los más veteranos que vestimos aquellos chubasqueros de Karhu en los 80. Karhu es Oso en finés no un patrocinio.

El Egis Körmend húngaro tratará de dar la sorpresa. Pionero del baloncesto magiar fue el primer equipo europeo de un reciente fichaje malagueño, Kendrick Perry. El gran atractivo de Körmend, más allá del baloncesto es su castillo, que perteneció a una de las familias aristocráticas más importante de la Europa, los Batthyány. En el banquillo esta una leyenda del baloncesto chipriota como jugador y entrenador, Antonis Constantinides.

El quinto es discordia es el Patrioti Levice es de Eslovaquia. Levice, cuyo nombre significa «a la izquierda» es la ciudad natal de uno de los grandes editores de libros de viajes, Eugene Fodor. En baloncesto es el equipo de un ex jugador de Unicaja, Richard Petruska y tiene en su salón de la fama a un español, el oscense Eric Sánchez. Después de conseguir el ascenso a la ACB con el Obradoiro, con destacado papel en los playoffs en 2011, probó la aventura europea y cerró un gran año en el campeón eslovaco antes de volver de nuevo a España.

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