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La Opinión de Málaga

MÁLAGA SOLIDARIA

Romper el círculo de la pobreza, formar un círculo de riqueza educativa y laboral

Mucho se habla de la dependencia de las ayudas públicas, pero poco de la necesidad de recursos orientados a romper el círculo de la pobreza, lema y objetivo principal del programa CaixaProinfancia, en el que tengo la suerte de trabajar a través de mi entidad, la asociación malagueña INCIDE, firmemente comprometida con el desarrollo de la ciudadanía por medio de estrategias de acción social desde 1990. La Fundación “la Caixa”, profunda conocedora de ese círculo, continúa apostando por las familias malagueñas con riesgo de vulnerabilidad, y, un curso más, desde las entidades CaixaProinfancia, seguimos realizando un trabajo en red y en clave territorial por la mayor parte de los Distritos de la ciudad, centrándonos principalmente en la gestión de los servicios socioeducativos que ofrece el programa con un abordaje global de las necesidades socioeducativas que presentan las familias, a favor de la infancia. Nuestra cartera de recursos comprende la atención psicológica, logopédica y psicomotriz, el apoyo escolar, las actividades de tiempo libre y los espacios educativos familiares; sin duda un programa muy completo que viene a apoyar los recursos de los agentes públicos, con los que nos coordinamos, como es el caso de los servicios sociales comunitarios, de los centros escolares y de salud.

Desde nuestra posición, al lado de las familias más vulnerables, comprobamos la existencia de otras necesidades que “se nos escapan” porque requieren de recursos que existen pero que, siendo válidos, no llegan a todos, o no cubren determinadas necesidades, o no son suficientemente eficientes, o sencillamente no existen, pero que a mi parecer serían imprescindibles para que podamos romper el círculo de la pobreza y acabar con el sambenito de la supuesta dependencia a las ayudas públicas. Hay que conocer las distintas realidades en las que viven quienes son menos afortunados y en las que suele coincidir una circunstancia común: ausencia, insuficiencia o limitación de los ingresos para atender necesidades básicas y hacer frente a gastos extraordinarios. Las malagueñas y malagueños, como cualquier ciudadana/o, necesitan trabajos y sueldos dignos, y que las ayudas económicas sean para quienes no pueden trabajar, y para quienes tendrían que poder elegir no hacerlo, al menos no a tiempo completo, como en el caso de cuidadores de grandes dependientes, sin que ello suponga formar parte de un círculo de pobreza.

Deberíamos hablar más de generar estrategias globales y medidas concretas auspiciadas por las políticas públicas que vertebren ese círculo de riqueza educativa y laboral que necesitamos fomentar y que pasa por la educación, la capacitación profesional y la creación de puestos de trabajo estables, públicos y privados, bien remunerados, con condiciones que faciliten la conciliación y la corresponsabilidad y que se asienten a través de programas eficientes, y esto es con suficientes medios y bien coordinados, entre sí y con los diferentes agentes, incluyendo a las instituciones y a las empresas.

Ideas tengo muchas, lo que ya no me queda es espacio en esta columna. Gracias.

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