Científicos españoles liderados por el Dr. Eduard Batlle en el IRB de Barcelona acaban de publicar un artículo científico en la revista Nature que podría representar un antes y un después en el conocimiento del cáncer de colon metastásico. El cáncer es un crimen celular organizado. Desde hace años sabemos ya que no todas las células dentro de un tumor son iguales, que tienen jerarquías y pueden realizar tareas diferentes y complementarias. Estos investigadores, empleando novedosas tecnologías que permiten estudiar dentro de un tumor qué genes se encuentran encendidos o apagados con una extraordinaria precisión, célula a célula, de manera individual, han identificado unas «células de alta capacidad de recaída» que son responsables de la aparición de metástasis en el hígado y el pulmón. Pese a tratarse de células muy escasas, este trabajo nos alerta de que se encuentran diseminadas en muchos pacientes en los que cabría pensar que su tumor estaba muy localizado y se había eliminado totalmente gracias a la cirugía y las terapias actuales.

El trabajo ha ido más allá y ha descrito las características genéticas de estas células con alta capacidad de recaída lo que permitirá entender sus peculiaridades, desarrollar métodos de diagnóstico y también encontrar sus vulnerabilidades para diseñar nuevas terapias con el objetivo de eliminarlas. En este aspecto el equipo del Dr. Batlle ha dado un gran paso desarrollando modelos experimentales en ratones que imitan al tumor y la clínica. Estos modelos permiten estudiarlas, conocerlas bien para poder atacarlas, y han descubierto que pueden ser sensibles a la inmunoterapia en sus primeros momentos, cuando el tumor todavía pensábamos que estaba localizado, antes de operar y comenzar los tratamientos protocolizados. En esos momentos estas células que ya se han diseminado todavía no han amoldado el microentorno para protegerse. Esta aportación, una vez confirmada en los pertinentes ensayos clínicos, plantea una revisión de las pautas clínicas en el tratamiento de este tipo de cáncer porque, en muchos casos, debería valorarse aplicar la inmunoterapia neoadyuvante o incorporar futuros tratamientos dirigidos a atacar a estas células.

Curar es más urgente que entender, pero para curar es preciso entender. Este trabajo aporta conocimiento para comprender y evitar el fenómeno de las recaídas en pacientes de cáncer de colon que presentan en el momento del diagnóstico una enfermedad localizada. Al mismo tiempo abre la puerta a diseñar nuevos métodos de diagnóstico y tratamientos. Queda recorrido y trabajo por hacer para poder entender qué hace que estas células con alta capacidad de recidiva, una vez han viajado al hígado o al pulmón, se activen para formar metástasis. Se debe entender todavía cómo se originan estas células, qué condiciona su número y por qué varia su número entre pacientes.

Este trabajo tardará un tiempo en llegar a la clínica, queda todavía un camino por recorrer. Mientras hay un camino del que nos estamos desviando. El cribado de sangre en heces se demuestra como una estrategia muy buena de identificación temprana de cáncer de colon y se ha covidificado. Según indicó el Dr. Ángel Lanas en el VII Congreso de Personas con Cáncer y sus familias celebrado la semana pasada se han detectado 346 tumores menos en Aragón durante la pandemia debido a que la participación en estos programas ha caído. No se han curado o no los hemos prevenido, se espera que llamen a la puerta del hospital como formas más agresivas en los próximos años. Deberíamos rondar el 70% de participación en este cribado y apenas se alcanza un 30-50% de participación en las diferentes áreas sanitarias. Es esencial, es vital, avanzar en la participación en estos programas de cribado y en la promoción la corresponsabilidad de nuestra salud, «prevenir para vivir», como nos explicó el Dr. Carlos López Otín en su Tour del Cáncer en Zaragoza hace unos días.

Este trabajo nos recuerda que vivimos en un momento decisivo en la investigación oncológica en el que se está alcanzando una tecnología y un nivel de conocimiento que permiten plantarle cara ya a muchos tipos de cánceres. Este trabajo demuestra, una vez más, que en España tenemos investigadores de primer nivel capaces de realizar avances científicos de la mayor exigencia y repercusión si se proporcionan los apoyos necesarios. Es urgente e inaplazable la elaboración de un Plan Nacional de Investigación del Cáncer. O invertimos ya o pagaremos las consecuencias. ¡Investigar funciona!

*Alberto Jiménez Schuhmacher es Investigador ARAID en el Instituto de Investigación Sanitaria de Aragón