Este fin de semana ha empezado la fase de octavos de final en el Mundial de Qatar. Comienza con el deseo de que sea mejor que la fase de grupos que por fin ha terminado porque ha sido un poquito tostón. Es evidente que en fútbol las fuerzas se han igualado muchísimo, que es muy difícil ganar a cualquier rival. Pero también es cierto que nadie juega un fútbol que te haga sentarte delante del televisor para disfrutar de ver eso, buen fútbol. Podemos hablar de emoción, de que es tu selección, de sentimientos, de físico, presión o velocidad. Pero fútbol, de eso podemos hablar poco.

Sin ir más lejos, no hay selección que pueda decir que haya ganado todos sus partidos. Ni si quiera las favoritas. Es cierto que algún país ha perdido su tercer partido estando ya clasificados para octavos y jugando con los suplentes sin jugarse nada. Tan cierto como que selecciones como Alemania, Bélgica o Uruguay no estarán entre las dieciséis mejores. ¡Muy fuerte esto!

La realidad es que es verdad que todo está muy igualado pero que no hay ninguna selección que juegue a un fútbol que digamos sea invencible o te divierta verlo. Se habla de Brasil. No sé, quizás sea yo, pero cuando pienso en Brasil pienso en un equipo que ataca permanentemente, con laterales que son delanteros también y que juegan un fútbol ofensivo a marcar goles. Sin embargo, si algo tiene este Brasil es que es muy bueno defensivamente. Se habla de Argentina, pero porque son ‘cancheros’ saben cómo se vive en su país un Mundial y están exprimiendo las últimas gotas de Messi. Pero hasta ahora, fútbol han puesto poco.

Se habla de Francia, muy fuerte físicamente y con la estrella emergente en el fútbol mundial, Mbappé. Añadiría a Inglaterra, que va ahí un poco de tapada y que tiene un equipazo brutal, aunque tampoco está haciendo un fútbol muy brillante para los jugadores que tienen. Hasta se ha hablado de España, que en su primer partido deslumbró con su fútbol pero que después ha venido muy a menos hasta el punto de perder contra Japón y estar algunos minutos eliminada, en un partido que pareció que jugó a perder para seguir compitiendo por el lado por el que no se encontraría con Brasil. Suerte tuvimos de que Alemania jugó a ganar y remontó su partido contra Costa Rica, cuando a ellos solo le servía que nosotros ganásemos a Japón. Creo que si esto nos pasa con otra selección, no meten un gol a Costa Rica hasta que no vean que nosotros empatamos a Japón. Finalmente la cosa salió bien, clasificados para octavos por el lado donde no está Brasil. Me da que el martes contra Marruecos sí que veremos correr a nuestro equipo.

Sí que me ha llamado la atención la clasificación de países como Japón, eliminando a Alemania, o Corea, eliminando a Uruguay. Y además, merecidamente, jugando un fútbol rápido y muy dinámico, ellos que no pueden hacer ese fútbol de fuerza física que tan de moda se está imponiendo.

Tengo la esperanza de que esta nueva fase del k.o en la que si pierdes te vas para casa, sea más divertida porque la fase de grupos ha sido aburrida. Pero me da que si en esta primera fase ya se ha jugado a no perder más que a ganar, ahora en las rondas eliminatorias va a ser mucho mayor el miedo a perder, jugar a que no te marquen y que los partidos se puedan decidir por los errores más que por un fútbol brillante o jugadores capacitados para hacer jugadas que decanten un partido a favor de su selección.

Esa es otra realidad. ¿Quiénes son las estrellas de este mundial? Es evidente que los sempiternos Messi y Cristiano ahí siguen pero no marcan diferencias como antes. Ellos solos ya no ganan. Neymar se lesionó en el primer partido y no se sabe si podrá reaparecer ni cuándo. Esto parecía que le abría el camino a Vinícius para liderar su equipo, pero hasta ahora no lo ha hecho. Solo veo a Mbappé en ese modo de estrella capaz de ganar partidos por sí solo. Es cierto que quedan los duelos de la verdad y que llega el momento de que los jugadores top, o que quieren ser los nuevos top, digan ‘aquí estoy yo’.

Creo que vienen partidos con pocos riesgos en los que se juegue a que sea el otro el que se equivoque. Por lo que es muy probable que si nadie comete errores veamos prórrogas y hasta tanda de penaltis. Pero me da que fútbol deslumbrante no vamos a ver. Así que quedémonos con la emoción, los sentimientos de los aficionados y la tensión que desembocará en sufrimiento mientras tu equipo no está clasificado pero también en enorme alegría si se consume esa clasificación. Por supuesto, que España vaya pasando rondas ayudará a que vivamos esa emoción y esa tensión que tanto nos gusta.