A estas alturas todos los aficionados al baloncesto consideran al CB Murcia, desde la temporada 2011/2012 bajo la propiedad y el patrocinio de la Universidad Católica murciana, como un conjunto clásico de la ACB. Su primer ascenso tuvo lugar por el ya lejano verano de 1990 y, pese a su guadianesca trayectoria con varios descensos a la liga LEB Oro, y desde entonces ha ido construyendo una identidad propia. Más allá del baile de patrocinadores de sus primeros tiempos, el club murciano se caracteriza por ser un equipo duro y aguerrido, en ocasiones rayando al límite del reglamento, competitivo y con ambición de crecimiento, llegando incluso a disputar competición europea.

Muchos son los jugadores que han dejado huella entre los seguidores rojillos, pero si buscamos una figura reconocible y longeva que haya estado unida al devenir del club murciano, no cabe duda que entre ellas hay que rescatar y destacar al preparador tinerfeño Felipe Coello.

Coello, estudiante de Medicina y joven entrenador que ya había hecho sus pinitos con bastante éxito en su Tenerife natal, recaló en el CB Murcia de la mano de Juan Valverde, empresario y propietario de la empresa «Zumos Juver» y su futuro suegro, quien a mediados de los 80 empezaba a construir los cimientos del equipo en la 1ª División B. Fue al final de esa década cuando Felipe Coello comandó una completísima plantilla que, en una polémica eliminatoria contra el Obradoiro, logró el ansiado ascenso a la ACB.

En la temporada de estreno en la máxima competición del baloncesto nacional, Coello continuó al frente del banquillo del equipo pimentonero. Los dos enfrentamientos disputados contra el Caja de Ronda durante esa temporada 90/91 cayeron del lado del equipo malagueño de forma muy ajustada. El primer duelo celebrado en Ciudad Jardín se decidió con un triple «in extremis» anotado por Fede Ramiro por 75 -74, mientras que la vuelta en Murcia acabó con victoria andaluza por 82-84 tras marrar un lanzamiento de tres el equipo local.

El concejal de Salud del Ayuntamiento de Murcia, Felipe Coello, pone una vacuna. Ayuntamiento de Murcia

Más allá de su faceta como entrenador, Felipe Coello se puede considerar un «hombre de club». Es el 2º entrenador del equipo murciano con más partidos dirigidos en la ACB con 111 teniendo en varias ocasiones que salvar los muebles al equipo por los malos resultados y el cese del primer técnico del momento. También llegó a asumir las funciones de director deportivo, cuestionado por quienes le acusaban de fichar simplemente a través de los vídeos que le enviaban los representantes de jugadores. Coello siempre se mostró muy crítico con la escasa repercusión y el escaso apoyo que la prensa local y regional le propinaba al club de baloncesto hasta el momento de su salida del club en 2004 cuando Juan Valverde vendió sus acciones al por entonces gigante inmobiliario Polaris World.

Tras apartarse de las canchas de baloncesto se metió de lleno en el mundo de la política, llegando a ser Concejal de Deportes y Salud con el gobierno del PP. Muy activo en el desarrollo y mejora de las instalaciones deportivas de la capital, fue centro de la polémica cuando fue acusado por la oposición de saltarse el orden de vacunación en plena pandemia de la COVID – 19.

Por encima de fichajes, ascensos o vacunas, la figura de Coello estará unida para siempre al baloncesto murciano como uno de los pioneros que llevó a su club más representativo a las más altas cotas del baloncesto nacional.