Viento fresco

Promesas a todo ritmo

Camelos, rollos macabeos y ocurrencias conviven con proyectos verosímiles e incluso atractivos

El alcalde Francisco de la Torre y el director general de Aisge, Abel Martín, ayer en la presentación del proyecto del edificio Fiat Lux

El alcalde Francisco de la Torre y el director general de Aisge, Abel Martín, ayer en la presentación del proyecto del edificio Fiat Lux / L. O.

Jose María de Loma

Jose María de Loma

Pues ya se ha hecho su campañíta el alcalde De la Torre. «Ya estaría», que se dice ahora. No sé qué va a dejar para la campaña oficial. Para los dos meses que aún restan hasta que votemos. Primero, la llegada del metro al Centro. Buena parte del imaginario malagueño atribuye al alcalde esta obra. Y encima el PSOE le deja casi la foto en exclusiva al PP. No sabemos qué carajo más importante estaría haciendo la ministra de Transportes para no poder ir a la inauguración de las nuevas estaciones. Y eso que estaba en Málaga. Luego, el CaixaFórum. Años llevaba el alcalde dando la brasa, bendita brasa, a los directivos de La Caixa para que instalaran esta infraestructura cultural en la ciudad. Cartas, llamadas, reuniones, dale que te pego y pego que te dale. Y ha logrado que le hagan el anuncio en plena precampaña.

Y casi a la vez, el anuncio de la remodelación de La Rosaleda. Esa obra en teoría la pagarán las tres administraciones dueñas del estadio pero estamos en las mismas, se le atribuye, por acción o impulso, al alcalde. Le quedan conejos en la chistera, incluso conejos de buen tamaño, pero ha contrarrestado el muy buen comienzo del socialista Dani Pérez que lo hizo entrar al trapo, defenderse, perder la iniciativa, hace unas semanas, a cuento de las viviendas sociales, de la falta de limpieza y de otras cuestiones.

En cualquier caso, permítanme que dude de la promesa sobre La Rosaleda. Ojalá me equivoque. Hay trazas de camelo. Mucho dinero. Para un equipo que lamentablemente puede acabar el año que viene en el pozo más pozo. En el pozo que a no pocos lo obliga a la desaparición. Mucha maqueta y fanfarria y autobombo. Muy electoral. No cuela. Bueno, cuela, y sale a portadas y noticiarios. La ciudad esperanzada, el equipo desahuciado que cree en los milagros.

No cesan los proyectos ni las promesas, ayer mismo anunciaba el regidor, tachán, tachán, una residencia de creadores en la antigua fábrica Fiat Lux. Para 2026, eso sí. Yo no sé cuántas residencias de creadores se han proyectado ya en Málaga. ¿Usted ve alguna? Pues yo tampoco.

Y ojalá caigan más. Más promesas, no más residencias de creadores. Cuanto más cosas se prometan más posibilidades tenemos de que algunas sean reales. Cuando se acaben las promesas comenzarán a dar mítines y a besar niños. De momento se dan tregua dando toques de campana en las cofradías. Todos. De foto en foto. En entrañable mixtura con el pueblo al que prometen y prometen. Y ahora abrazan.

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