A RENGLÓN SEGUIDO

Una donación para la investigación

Ejemplares de la revista Cambio 16 donados a la UMA

Ejemplares de la revista Cambio 16 donados a la UMA / UMA

Juan Antonio García Galindo

Juan Antonio García Galindo

El pasado día 17 de abril tuvo lugar en el Rectorado de la Universidad de Málaga el acto de donación de la colección de Cambio 16 entre 1974 y 1985 a la Biblioteca de la Facultad de Ciencias de la Comunicación, de la que hizo entrega el periodista Juan de Dios Mellado Morales, y cuyo acto fue presidido por el rector José Ángel Narváez. Se trata, sin duda, de un fondo muy valioso para entender los grandes cambios políticos y sociales que tuvieron lugar en España en el último cuarto del pasado siglo y testigo directo de la transición política a la democracia.

Los años que transcurrieron entre la década de los sesenta y los primeros años ochenta del siglo XX estuvieron plagados de importantes acontecimientos que transformaron la vida del país, y fueron también los años de ascenso y posterior crisis de las revistas de información general de orientación política e ideológica que jalonaron los años del tardofranquismo y de la transición a la democracia. La consolidación de Cambio 16, semanario fundado en 1971 por Juan Tomás de Salas, y que aún hoy sigue saliendo a la calle como el semanario decano de la prensa española, tras más de 50 años de publicación, coincidió con la de otras revistas coetáneas como Cuadernos para el Diálogo (1963-1976), Destino (1937-1980), Andalán (1972-1987) o Triunfo (1962-1982). Así como con diarios como Informaciones (1922-1983), o Madrid (1939-1971); y, por supuesto, con la aparición a partir de 1976 de El País, Diario 16, Avui, El Viejo Topo, La Calle, Intervíu, Deia, etc., con quienes protagonizó el cambio periodístico y político que no se cerró hasta la Constitución de 1978, primero, y hasta la desarticulación definitiva de la Cadena de Prensa del Movimiento y de la Red de Medios de Comunicación Social del Estado, después, y que no llegó a culminarse hasta 1982. La importancia del semanario Cambio 16, cuyo nombre hace alusión a la época que entonces se vislumbraba y a los 16 socios fundadores, nació el 22 de septiembre de 1971 con el propósito de convertirse en plataforma periodística para reivindicar el final del franquismo y la instauración de la democracia. Presidido su consejo de administración por Luis González Seara, y para cumplir aquel propósito, la revista contó con excelentes profesionales, siendo sus primeros directores Heriberto Quesada, el propio Juan Tomás de Salas, José Oneto, y Ricardo Utrilla. Todos ellos hasta 1988. Fue en todo momento un periódico comprometido con la democracia, y sufrió en más de una ocasión la represión informativa y el secuestro de sus números.

Con la transición se produjo el paso pacífico, aunque no sin costes, de la dictadura a la democracia, y con ello a un sistema mediático que había girado hasta entonces en torno a la prensa del Régimen, pasando de un sistema de control y de censura a un sistema que garantizaba el pluralismo informativo. Al mismo tiempo, el periodismo entraba en la universidad española con la aparición de las primeras Facultades de Ciencias de la Información a partir de 1972, de las que saldrá una nueva generación de periodistas que muy pronto se incorporarán a las plantillas de los nuevos medios. Una nueva generación de periodistas y una nueva generación de políticos que van a ser, junto con una sociedad que clamaba por el cambio político, los grandes artífices del cambio de mentalidad cultural de una población todavía acostumbrada a los viejos mensajes de la Cadena del Movimiento. En Andalucía, por ejemplo, las movilizaciones del 4 de diciembre de 1977, el Pacto de Antequera del 4 de diciembre de 1978, y el Referéndum del 28 F de 1980, fueron los grandes acontecimientos que marcaron aquellos años de transición, y que constituyeron la gran materia prima para el gran despliegue informativo de los medios andaluces. Precisamente, el trabajo de los periodistas durante aquellos años constituye hoy día un ejemplo de profesionalidad y de buen periodismo para las generaciones actuales de periodistas. Un periodismo vivo, que salía a la calle a la búsqueda de la noticia, que estaba comprometido con los valores de una democracia aún incipiente, y con los principios de la ética profesional.

En esos valores y en ese nuevo periodismo se ha desarrollado toda la vida profesional de Juan de Dios Mellado, los mismos que sigue defendiendo con su pluma todavía activa. Su dilatada trayectoria periodística, que también pasó por Cambio 16, es un ejemplo de honestidad profesional y de generosidad, la misma que ahora muestra con esta donación, que ha de servir para la docencia y la investigación universitarias. A mi entender, la mejor manera de prolongar la vida del periodismo.

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