El contrapunto

Lluvia

"La lluvia cae en forma de numerosas gotas. Uno las ve y, sobre todo, ve su dirección. En todas las lenguas se dice que cae"

Aún faltan días para que lleguen las lluvias

Aún faltan días para que lleguen las lluvias / Agencias

Rafael de la Fuente

Rafael de la Fuente

No es ésta la primera vez que he escrito sobre el maestro Elias Canetti ( 1905 - 1994). Dios mediante, tampoco será la última. Fue la suya una vida densa, iluminada por una poderosa y caleidoscópica inteligencia. Intensamente humanista. Una vida que siempre enmarcó con valentía y sin concesiones. A través de testimonios y vivencias imprescindibles. Siempre con una lúcida honestidad y con una compasión que siempre nos cautiva. Incluso aunque inicialmente hayamos intentado resistirnos.

Fue un escritor quintaesencialmente judío. Casi en estado de perenne gracia , especialmente cuando escribía en su amada lengua alemana. En 1981 obtuvo el Premio Nobel de Literatura. Autor de una única y fascinante novela - AUTO DE FE - su obra fundamental fue un estudio que sería importantísimo: MASA Y PODER (1960). De ese texto indispensable, me he permitido la libertad de extraer, para compartirlos con ustedes, unos breves párrafos. En cierto sentido tan importantes que sin su lectura jamás estas lineas hubieran podido ser escritas.

En la resignada espera de la lluvia que necesitamos tan desesperadamente y que nunca llega, copio con devoción, gratitud y un inmenso respeto estas palabras del maestro de maestros: Elias Canetti.

«LLUVIA. En todas partes, y en especial allí donde escasea, la LLUVIA es percibida como unidad antes de caer. Se acerca en forma de nube y cubre primero el cielo, que se oscurece cuando va a llover; todo se pone un manto gris.

Quizás poseamos una conciencia más global del instante en que la lluvia parece inminente que del fenómeno mismo. Porque solemos desearla con gran intensidad; que caiga lluvia puede convertirse en una cuestión vital. No siempre es fácil conseguir su presencia, y entonces intentamos convocarla con ensalmos;existen numerosos y diversos métodos para atraerla.»

«La lluvia cae en forma de numerosas gotas. Uno las ve y, sobre todo, ve su dirección. En todas las lenguas se dice que cae. Vemos la lluvia en forma de muchas lineas paralelas, y el numero de las gotas que caen acentúa la unidad de su dirección. No hay dirección que impresione más al hombre que la de la caída; todas las demás tienen, comparadas, con ella, algo derivado, secundario. La caída es lo que más se teme desde muy temprana edad, y contra lo que primero nos preparan en la vida...»

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