LA SEÑAL

Islamogauche

Vicente Almenara

Vicente Almenara

Ahora las imágenes que se difunden son las de los edificios derruidos y los hospitales, atrás quedaron los días del júbilo de los mismos por los asesinatos y secuestros de Hamás SA tras el Muro el pasado día 7, las calles eran un hervidero de gentes, pero la fiesta duró solo hasta las primeras bombas. Suele pasar. Con el 11-S también, hasta con la invasión de Kuwait por Sadam Hussein. Siempre las mismas caras que pasan de la alegría por la muerte ajena a desencajarse por el odio y la rabia instantes después cuando les toca la Parca. Para que ahora venga el orondo Guterres -que se unió al PSP el mismo año de la revolución de los claveles, el muy valiente- a hablarle a los israelíes del «contexto» -así lo llama el susodicho- en el que tienen lugar los actos demoniacos de los terroristas. Esa ayuda siempre se la agradecerán Ismail Haniya, Jaled Machal, Mohamed Deif y los demás caudillos de la muerte. Pero desde Qatar, no desde el campo de batalla, también muy héroes ellos. Asimismo, les darán las gracias a los del grupo que colocó una bandera palestina sin permiso -va de suyo- en la fachada del Ayuntamiento de Málaga.

Al fin y al cabo, en España también hay junteras que espantan, como que el presidente se reúna con la portavoz de Bildu, Mertxe Aizpurua, de quien necesita sus votos, y ya los tiene, solícita ella siempre. Guterres también necesita los del Foro de Sao Paulo y el plácet del cártel de Puebla, cada cual con sus diablos. Pero lo cierto es que, si la masacre de Hamás no ha hecho cambiar a algunos de opinión sobre el terrorismo palestino, nada lo hará. Eso sí, no se atreverán nunca a sacar sus pancartas LGTBI en las calles de Gaza, ni Sisí e Ione, cogidas de la mano, pisarán sus calles, o las de Teherán, so pena de ser lapidadas cuanto menos. Una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa. Son la islamogauche de luxe, copyright de Yolanda. El valor espera, el miedo va a buscar, decía José Bergamín.

Pero la exposición Tauromaquias Goya/Picasso en el Palacio del Obispo, esta sí, excelente, difícilmente superable. Los dos genios proyectan su mirada sobre la fiesta, el baturro brutal, el malagueño estilizada, estampas que todavía guardan algunos misterios, pero que no pueden mirarse con los ojos del presente (presentismo), como los animalistas ordenan. Nada que ver con los maratones, o medio maratones, que parten la ciudad en dos, caso del sábado 21, a los que tan aficionados son en la Casona del Parque, y los políticos que quieren durar en la escena, casos de Bendodo o Dani Pérez, aunque el primero, viendo su CV es más velocista, y con mucha baraka.

Y Arturo Bernal muy bien en la tenida del Vincci Posada del Patio de los rotarios y otros organizados con «los retos de la industria de la felicidad», un gran profesional que ha llegado a lo más alto porque ofrece solvencia y mérito, que no todos pueden decir lo mismo, ¿verdad Fulanito, a que sí Menganita?

Por lo demás, sublime el lechazo en Verum, el templo de la carne, y el acompañamiento de Marañones, de Madrid, en el Cerrado. Como el libro, que también se bebe, de Pilar Urbano, ‘La gran desmemoria. Lo que Suárez olvidó y el Rey prefiere no recordar’, al que no encontraba momento de echármelo a la cara, desde 2014, casi nada. Y 83 años que tiene la colega, en una profesión con la que se vive mucho en pocos años.

En cambio, el magrebí que las otras noches intentaba robar en un chino de calle Salitre y que fue pillado in fraganti – «deja eso» - por el matrimonio asiático, ese quizá sí viva muchos años entre nosotros, por eso nos eligen como destino, un segmento informado.

Y como las elecciones a rector en la UMA son el 1 de diciembre, se admiten apuestas, que es distinto que quien más te guste tenga más posibilidades, pero vaya autonomía la universitaria, cuando la pasta es de la Junta, ganas de confundir. Lo comento en Casa Aranda con mi Oráculo. Gerardo Diego lo vio de esta manera:

Entre un temporal deshecho

la gruesa nave embestía.

Al pasar por el estrecho

la plaza se estremecía.

Tú erguido, firme, derecho,

faro en tu roca vigía,

larga el brazo, álzate al techo,

rompa la espuma bravía.

Y allá va el pase de pecho.