Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Opinión | MÁLAGA SOLIDARIA

Una escuela ciudadana para el diálogo y la convivencia

La Escuela de Ciudadanía y Convivencia se construye desde el convencimiento de que sólo trabajando todos juntos se puede alcanzar el objetivo común de construir una sociedad más justa e igualitaria

En un tiempo donde los conflictos se recrudecen en el mundo causando muerte y dolor entre la población y las distintas guerras marcan la agenda política internacional, es más necesario que nunca poner en valor aquellas iniciativas que, de forma sencilla y cercana, pretenden todo lo contrario: fomentar el conocimiento y el entendimiento entre personas de culturas y credos diferentes, defendiendo la igualdad, el voluntariado y la educación en valores, el diálogo intergeneracional y la colaboración mutua para que cada persona pueda vivir en paz, sabedora de la existencia de medidas de apoyo para favorecer su inclusión plena en la sociedad. Este es el caso de la Escuela de Ciudadanía y Convivencia que promueve el Ayuntamiento de Málaga a través del área de Participación Ciudadana, incluida en la estrategia EDUSI de la Unión Europea y cofinanciada por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER), que se construye desde el convencimiento de que sólo trabajando todos juntos se puede alcanzar el objetivo común de construir una sociedad más justa e igualitaria, por lo que funciona mediante un Grupo Motor de entidades sociales formado por una treintena de colectivos que marcan la línea a seguir.

Talleres de nuevas tecnologías para reducir la brecha digital entre las personas mayores; exposiciones para generar lazos entre las distintas comunidades y culturas existentes en la ciudad, con las que vehicular otras actividades entorno a los derechos humanos; campañas de sensibilización para acercar temas como pobreza y exclusión, cooperación internacional o derechos de la infancia; encuentros para la igualdad de oportunidades, acciones en plena calle sobre reciclaje y respeto al entorno medio ambiente o las sesiones de teatro para la convivencia son sólo una pequeña muestra de las acciones desarrolladas en el marco de la Escuela de Ciudadanía en los últimos meses, a las que se sumarán en próximas semanas encuentros para que jóvenes descubran cómo funcionan las instituciones, talleres de promoción de la salud y los cuidados o las proyecciones de una treintena de documentales cuya grabación ha generado un verdadero descubrimiento sobre la realidad social de la ciudad entre el alumnado universitario.

Todas estas propuestas que se desarrollan en el eje Cruz Verde-Lagunillas-Ollerías, Trinidad-El Perchel nacen y se consolidan mediante la suma de propuestas y aportaciones que realizan las entidades sociales y culturales, los movimientos vecinales y colectivos de mayores, la propia ciudadanía o las instituciones que se implican en el Grupo Motor, como es el caso de la Universidad de Málaga o el Ayuntamiento de Málaga. De forma libre y voluntaria, un grupo de personas tanto técnicas como voluntarias, se encuentran mensualmente con el apoyo y dinamización del equipo de la Asociación Arrabal-AID para dar lo mejor de sí e intentar dar respuesta, con sus conocimientos, recursos y experiencias, a las nuevas necesidades y desafíos que tenemos como sociedad. Su esfuerzo y verdadera energía, el interés por contribuir a transformar la realidad es, en sí mismo, un hito de esta comunidad de trabajo en la que se ha convertido la Escuela de Ciudadanía, cuyo impacto no se limita a sus acciones propias, sino que se multiplica al establecerse nuevas relaciones de confianza y vínculos colectivos que están derivando en la puesta en marcha de otras iniciativas sociales que no serían posible gestionarse de forma aislada o independiente.

Por increíble que parezca en pleno siglo XXI, los informativos nos muestran cada día lo difícil que resulta hablar de paz, concordia y respeto mutuo. De ahí la tremenda importancia que tiene que Málaga se convierta haciendo honor a su título de ciudad muy hospitalaria, en ejemplo de convivencia multicultural, solidaridad y trabajo en red para afrontar los retos pendientes como sociedad, una realidad a la que la Escuela de Ciudadanía aporta su granito de arena, consolidando, como reza el lema del FEDER, ‘una manera de hacer Europa’.

Tracking Pixel Contents