Opinión | El Jugador Número 13

Abstraerse del calendario

Los jugadores del Unicaja celebran la victoria en el primer partido de la serie ante el Baxi Manresa.

Los jugadores del Unicaja celebran la victoria en el primer partido de la serie ante el Baxi Manresa. / Álex Zea

Tras una semana tan sólo desde el final de la temporada regular, estamos en plena primera semana de play off, aunque la competición ya le ha dado el respiro definitivo a muchos equipos que se han quedado fuera de las eliminatorias, y otros, como en el caso del Dreamland Gran Canaria, se ha visto damnificado por partida doble: enfrentarse en primera ronda al Real Madrid, y quedar fuera por la vía rápida. La disputa de la final a Cuatro de la Euroliga por parte de los blancos ha provocado que la eliminatoria entre madrileños y canarios estuviera resuelta antes de empezar dos de las otras.

No deja de ser algo más a mejorar en este baloncesto nuestro, pero si vamos con lo que nos importa, el Unicaja jugó el primer partido frente al BAXI Manresa, el cual tal y como muchos esperábamos, fue difícil y complicado, frente a un rival pesadísimo, que lo hizo todo muy bien y que podía haber sido tan justo vencedor como al final terminó resultando ser el equipo de Ibon Navarro.

Para la pelea de esta tarde, naturalmente que va a ser igual o más difícil que la que se dirimió el jueves pasado en Málaga, un conjunto como el de Pedro Martínez, que se ve ante la posibilidad de jugar su último partido de una muy buena temporada y que hará lo imposible de no despedirse del Nou Congost con derrota.

Lo que se me ocurre para evitar un tercer y definitivo partido en Málaga es invocar a la receta que el Unicaja ha venido presentando en toda la temporada, pero evitando que la intensidad se convierta en ansiedad, algo que pudimos ver incluso en el transcurso del primer partido de la eliminatoria.

Si recuerdan mínimamente el partido del jueves, en plena vorágine de defensa coral, con todo el equipo apretando en la protección del aro, y con el aliento de la grada, un tiro del contrario se tradujo en un rebote claro entre Nihad Djedovic y Will Thomas, cuya colaboración se convirtió en estorbo y provocó que el balón terminara escapándose por la línea de fondo, devolviendo la posesión al Baxi.

A muy pocos se nos pasaría por la cabeza una pareja más segura para no perder un balón. Los 19 años de experiencia del bosnio y los 16 del estadounidense desde que debutaron en el baloncesto profesional son un aval que no admiten una duda por mínima que sea, pero… esa ansiedad casi mata el trabajo del grupo. Tal vez la llave de todo, para un grupo como el cajista de esta temporada sea encarar los partidos como siempre desde que empezó el curso, dejando de lado la trascendencia puntual que le confiere el calendario (es más fácil plantearlo que hacerlo).

Porque es imposible encarar el tramo final de competición sin la intensidad que necesitan los encuentros y los rivales, como buena muestra tenemos la eliminatoria de la que sale el hipotético rival del Unicaja si termina confirmándose lo que todos queremos, pasar los cuartos frente al BAXI Manresa.

Del primer partido que se vio entre Valencia Básket y UCAM Murcia, vimos algo que ha sido una constante durante todo el curso: una presunta superioridad a base de talento sobre el papel del equipo local, que observa como los visitantes ponen en juego lo que ya se sabe que pueden hacer, pero les basta para llevarse un partido completísimo, incluso lidiando con bajas muy significativas.

Particularmente, tuve cierto salto atrás en el tiempo viendo el partido del sábado pasado, recordé la eliminatoria de cuartos de final entre el entonces Pamesa Valencia y el Unicaja del 16 de mayo de 2004, en el quinto partido, y con un empate a dos victorias, el equipo que entrenaba Sergio Scariolo se presentó en la Fuente de San Luís, se colocó en zona desde el salto inicial y pese a llegar al descanso diez abajo, terminó dando una gran lección con una victoria por 68-87 a los de Paco Olmos.

No tendrá nada que ver, pero no sé yo si hay alguna alergia de los entrenadores valencianos a las zonas desde inicio, porque Sito Alonso hizo lo propio con su equipo y terminó desquiciando al equipo del neófito Xavier Albert, poniendo en una situación más que complicada al a priori favorito.

¿Algo que apuntar de todo esto? Simplemente tener claro algo que es sabido por todos: esto es el play off, y si lo normal es pensar que la competición es cruel, esto viene a ser la hermanastra mala de la liga.